COMUNICADO: Misión de la OEA de Apoyo a Paz en Colombia saluda disposición del Gobierno de Colombia frente a la paz y señala retos urgentes

Washington, 09 de agosto de 2018. En la presentación de su vigésimo cuarto Informe al Consejo Permanente de la Organización, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) reconoció los importantes avances del proceso de paz, logrados en los últimos años y que se han traducido en el desarme y desmovilización de las ex FARC-EP, la creación de un andamiaje normativo e institucional para la paz, y el impulso a la participación social, entre otros logros.

El jefe de la Misión, Roberto Menéndez, aprovechó esta ocasión para reiterar su saludo al Gobierno del presidente Iván Duque, al tiempo que valoró su expresa disposición para continuar avanzando en la construcción de la paz.

El informe llama la atención sobre aquellos desafíos y amenazas para la paz que requieren de un abordaje urgente e integral, no sólo del nuevo Gobierno, sino del Estado en su conjunto. Si bien el documento valora los esfuerzos y estrategias de la Fuerza Pública, también plantea la insuficiente presencia y control territorial del Estado para brindar plenas garantías de seguridad. La Misión hace un llamado a prestar atención particular a los contextos de seguridad en las zonas de frontera.

A su vez, generan reiterada preocupación las graves afectaciones humanitarias a la población civil a causa del accionar violento de grupos armados ilegales como el ELN, el Clan del Golfo y las llamadas ‘disidencias’. Preocupa, además, la persistente violencia contra líderes y lideresas sociales, comunales, campesinos, étnicos y de derechos humanos en el país, quienes son víctima de asesinatos, amenazas, desplazamiento y estigmatización. La Misión advierte que, como resultado de estos ataques, se evidencia el debilitamiento del tejido organizativo y del ejercicio de derechos en las comunidades, lo que a su vez pone en riesgo la implementación del proceso de paz y los avances en la participación ciudadana.

“Será central que el nuevo Gobierno pueda redoblar los esfuerzos para prevenir todo tipo de agresiones contra líderes y lideresas, protegerlos de forma efectiva y judicializar a los autores materiales e intelectuales de manera oportuna, evitando a toda costa la impunidad y la continua revictimización del liderazgo comunitario”, señaló Menéndez.

El informe, que es resultado de 1.500 misiones a terreno entre el 1 de febrero y el 31 de agosto de 2017, también advierte que otros retos están relacionadas con la sustitución de cultivos ilícitos, la reforma rural integral y la reparación colectiva. Estos procesos inicialmente generaron expectativa, pero tras el incumplimiento y desarticulación en su implementación, ocasionaron desconfianza en la institucionalidad.

Próxima a cumplir 15 años de trabajo permanente, la MAPP/OEA mantiene su compromiso de continuar aportando al Gobierno y a los colombianos a la consolidación de la paz, con una visión propia, lograda desde la experiencia. La Misión, con mandato vigente hasta 2021, continuará sus labores de acompañamiento y monitoreo independiente en las zonas más afectadas por el conflicto armado y la criminalidad, gracias al apoyo solidario de sus países donantes.

Comunidades de Caquetá participan en campaña de formación sobre derechos para NNA

Los días 17 y 18 de julio, en el municipio de Belén de los Andaquíes (Caquetá), la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP/OEA) participó en una campaña de formación sobre derechos humanos, derecho internacional humanitario y generación de entornos protectores para la prevención del reclutamiento forzado. La actividad estuvo dirigida a los niños, niñas, adolescentes (NNA), docentes y personal administrativo del Colegio Agrotécnico Mixto y las instituciones educativas rurales de las veredas Puerto Torres y San Luis.

La MAPP/OEA acompañó a la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN) y a la Secretaria para el Posconflicto y Desarrollo Socioeconómico del Municipio, en la capacitación de más de 100 estudiantes, docentes y personal administrativo. En estas jornadas, las instituciones dieron a los y las asistentes, herramientas y nociones de derechos y deberes de los niños, derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario en entornos educativos, mecanismos de generación de confianza, resolución de conflictos y reconciliación.

El equipo regional de la Misión brindó información sobre derechos de los niños, niñas y adolescentes y las formas en las que la comunidad pueda exigir el cumplimiento de estos derechos. De esta manera, el municipio está trabajando en la construcción de una agenda de paz desde la que se espera fortalecer los liderazgos del municipio en temas de exigibilidad de derechos, posconflicto y construcción de paz.

El acompañamiento se realizó a través de actividades lúdicas y recreativas, como por ejemplo, videos, juegos y cuentos. Mediante estos ejercicios la ARN realizó un trabajo de sensibilización sobre los factores de vulnerabilidad socioeconómica, familiar y educativa que aumentan el riesgo de reclutamiento forzado de menores, las tácticas utilizadas por grupos armados ilegales para vincular a NNA a sus filas, y las personas e instituciones a las que deben acudir en caso de riesgo de reclutamiento forzado. Por su parte, los niños, niñas y adolescentes, de diferentes edades y de diversos niveles de cobertura escolar, acogieron positivamente estas actividades.

Finalmente, la jornada también incluyó un espacio de reflexión en torno al diálogo y la construcción de tejidos sociales para el fortalecimiento de las comunidades en un marco de construcción de paz en el posconflicto y de reconfiguración de actores en los territorios.

 

Comunicado Conjunto – Frente a la Situación de Seguridad de los y las Periodistas en Colombia

Bogotá, 23 de julio de 2018. El lunes 23 de julio, representantes de las embajadas de Alemania, Canadá, Países Bajos, Reino Unido y Suecia, de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de la Delegación en Colombia de la Unión Europea se reunieron con periodistas nacionales, regionales y la Fundación para la Libertad de Prensa tras conocer las amenazas de las que han sido víctimas en los últimos días.

A partir de este encuentro, los abajo firmantes (19 embajadas y organizaciones internacionales) queremos expresar públicamente nuestra profunda preocupación por el incremento de las amenazas que este año suman cien casos (un incremento de 48 % en comparación con el 2017) y por los riesgos a los que constantemente se enfrentan en el ejercicio de su labor. Asimismo, reafirmamos nuestra solidaridad, apoyo y compromiso con la defensa de la libertad de prensa y de expresión.

Ratificamos nuestro apoyo a todos los y las periodistas y les manifestamos que continuaremos acompañándolos en su trabajo. Respetuosamente, recordamos a las autoridades del orden nacional y regional de su responsabilidad de garantizar la protección de todos los y las periodistas. Una prensa libre, con garantías plenas para ejercer su profesión, es un elemento y valor fundamental de una sociedad democrática.

Los 19 firmantes,

Embajada de la República Federal de Alemania, Embajada de Australia, Embajada de Austria, Embajada del Reino de Bélgica en Bogotá, Embajada Británica en Colombia, Embajada de Canadá, Embajada del Reino de Dinamarca en Bogotá, Embajada de España en Colombia, Embajada de Finlandia, Embajada de Francia, Embajada de Italia, Embajada de Noruega, Embajada de los Países Bajos, Embajada de Polonia, Embajada de Suecia, Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de los Estados Americanos, Delegación de la Unión Europea en Colombia, Naciones Unidas en Colombia y la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

 

Organizaciones de víctimas de Nariño cuentan con guías de orientación jurídica

Los días 21 y 22 de junio, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de los Estados Americanos acompañó a la Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad de Determinación de los Hechos y Conductas (SRVR) de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en la entrega de guías de orientación jurídica para la presentación de informes sobre los hechos victimizantes ocurridos en el marco del conflicto armado.

La actividad, realizada en la ciudad de Pasto, estuvo dirigida a organizaciones de víctimas, indígenas, afrocolombianas, raizales, palenqueras y Rrom de los municipios de Tumaco, Barbacoas, Ricaurte e Iscuandé, pertenecientes al departamento de Nariño.

El acompañamiento de la MAPP/OEA en la entrega de estas guías tuvo como objetivo orientar a las organizaciones de víctimas pertenecientes a grupos étnicos en la elaboración de informes que contengan los requerimientos mínimos para la judicialización ante la JEP. Así mismo, la publicación de esta herramienta responde a la necesidad de un apoyo legal efectivo a estas organizaciones que les ayude a conocer los estándares del derecho penal internacional.

De esta manera, también se busca apoyar la participación de las víctimas de la región a través de la realización de informes judiciales, los cuales “constituyen un mecanismo para que los magistrados y magistradas de la SRVR conozcan y establezcan la responsabilidad penal frente a graves violaciones a los derechos humanos y/o infracciones al derecho internacional humanitario cometidos en el marco del conflicto armado”.

Esta actividad se realizó dentro del marco de las labores de acompañamiento que la MAPP/OEA viene realizando en el marco de la Justicia Transicional. De igual manera, la Misión apoya la labor de la JEP en el proceso de reconciliación a partir del esclarecimiento de la verdad, así como la construcción de espacios de participación y diálogo para organizaciones étnicas y organizaciones de víctimas de diversas regiones, municipios, resguardos y consejos.

Pueblo Inga del Putumayo firma pacto étnico PDET

El pasado 30 de junio de 2018, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) acompañó la firma del pacto étnico del pueblo Inga del Putumayo. La actividad se realizó en el marco del mecanismo especial de construcción participativa del Plan de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) acordado entre la Agencia para la Renovación del Territorio (ART) y 12 pueblos indígenas del departamento. El encuentro se llevó a cabo en la sede de la Asociación de Cabildos Indígenas del Municipio de Villagarzón (ACIMVIP) y contó con la participación de las 37 comunidades que conforman al pueblo Inga en la región.

El mecanismo especial de consulta para la implementación de los PDET busca garantizar la participación efectiva, libre e informada de las comunidades étnicas en la formulación de los mismos, respetando la cosmovisión y el gobierno propio de cada pueblo. Durante la jornada, la ART, ACIMVIP y la Asociación de Cabildos Inga Andino-Amazónicos “KAUSAI”, resaltaron la importancia de que las propuestas por parte de las comunidades indígenas en el marco de la reforma rural integral estén en armonía con sus planes de vida, salvaguarda, etnodesarrollo y otros.

Como resultado de la reunión, los participantes acordaron, como pueblo Inga, las iniciativas transversales a ser priorizadas de acuerdo con cada uno de los ocho pilares de los PDET. Al celebrarse todos los pactos de los pueblos indígenas del Putumayo, la ruta étnica culminará en la celebración de las asambleas municipales, junto con las comunidades campesinas y afrodescendientes, y—posteriormente—en la asamblea subregional del Putumayo, en la que se consolidará un solo PDET que incluya los planes de los nueve municipios priorizados en el departamento.

La MAPP/OEA tiene el compromiso de acompañar la construcción participativa de las estrategias de transformación territorial e inversión social contempladas en el Acuerdo de Paz. Así mismo, velar por que tales iniciativas respeten los espacios de concertación y toma de decisiones de las comunidades étnicamente diferenciadas.

Proceso de reparación colectiva de la Mesa LGBT Comuna 8 de Medellín

Los días 21 y 22 de junio, se llevó a cabo en Bogotá  la validación del diagnóstico de daño colectivo de la Mesa LGBT perteneciente a la Comuna 8 de Medellín, reconocida como el primer sujeto de reparación colectiva perteneciente a los sectores LGBTI tanto en el país como en el mundo. Esta actividad contó con la participación de la Unidad de Victimas y con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, la organización Colombia Diversa y la MAPP/OEA.

La Mesa LGBT se ha visto afectada por el desplazamiento de sus líderes y la obstaculización de sus actividades en el marco del conflicto armado, por lo que han enfocado sus esfuerzos a incentivar la participación política y comunitaria, así como el empoderamiento de las personas pertenecientes a los sectores LGBTI en la región.

Andrés Gutiérrez, miembro de la Mesa Diversa de la Comuna 8 desde hace diez años, afirma que “hemos tenido un aprendizaje en términos de como reparar lo que el conflicto nos arrebató y de qué manera podemos hacerlo en el marco de este plan”. Así mismo, la organización considera que esta reparación colectiva debe tener un trato diferencial y que debe servir como base para otras comunidades LGTBI.

La Oficina Regional en Medellín y el Área de Construcción de Paz de la MAPP/OEA han servido como apoyo y respaldo a la Mesa LGBT desde el 2015, momento en que inició  su acompañamiento en el proceso de declaración del colectivo como sujeto de reparación. Actualmente, en conjunto con la Unidad de Víctimas, la Misión se encuentra acompañando la fase de diagnóstico de daño para la redacción del Plan Integral de Reparación Colectiva (PRIC) y el inicio de su ruta de reparación colectiva.

La Misión también ha venido acompañando la creación de espacios artísticos y culturales para sectores con  orientación sexual diversa, en el marco de las iniciativas de construcción de paz y reparación colectiva a víctimas con enfoque diferencial en los territorios.

CARACOL RADIO: “El reto es mantener la percepción positiva que dejó el desarme de las Farc”

La Misión de Paz de la OEA reconoce los avances, pero señala los riesgos por economías ilícitas y grupos armados ilegales que persisten.

El Jefe de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de Estados Americanos, (MAPP/OEA), Roberto Menéndez, en entrevista con Caracol Radio señaló los resultados que ha tenido el desarme de las Farc especialmente en las regiones.

Sin embargo, advirtió sobre los retos que representa la ausencia del Estado que está apenas llegando con oferta institucional a muchos territorios, donde había gran expectativa por la firma de la paz, pero donde continúan padeciendo el flagelo de la violencia, por actores como los grupos armados que se mantienen, las disidencias de las Farc y las economías ilegales.

 ¿CÓMO OBSERVAN DESDE LA OEA EL RESULTADO DEL DESARME DE LAS FARC?

Hay que posicionar esta pregunta en un contexto general y es que estamos hablando de la valoración de un año sobre el impacto que ha tenido un acuerdo de paz que aspira resolver muchos de los problemas que durante 50 años han ensangrentado al país. Por otra parte transformaciones, cambios que se aspiran concretar con estos acuerdos que tiene unos grados de dificultad, de complejidad y una magnitud muy grande.

Sin estos dos elementos básicos es muy complejo decir lo que uno puede observar apenas en un año de los entre 10 y 15 previstos para la implementación.

Hay logros que debemos destacar por que se viven y se disfrutan en el territorio de los muchos elementos, uno, quizá el más urgente que se había planteado es el desmonte y la desaparición de un actor ilegal armado, que formaba parte de la ecuación de violencia desde hace 50 años .

Casi 12.000 integrantes de las Farc se han registrado y están en proceso de reintegración, han dejado de ejercer la violencia y están en proceso de integrarse a la sociedad, a la vida económica social, cultural y política.

Más de 9.000 armas han salido de circulación, armas que no están amenazando, matando, amedrentando a la población lo que es extremadamente destacable. Entre 700 y 800 caletas de armamento de todo tipo han sido encontradas, vaciadas y sus explosivos desactivados.

Hay un partido político más y un actor armado ilegal menos y eso enriquece la democracia y decrece las posibilidades de mantener las diferencias a través del uso de la violencia que es una aspiración de toda Colombia.

Otros aspectos que son importantes, el andamiaje normativo complejo va por alrededor de 100 normas concretadas, entre ellas varias reformas constitucionales.

Instituciones y políticas se han creado y se han establecido y hay enormes esfuerzos que hemos observado en los territorios de llegada del Estado, territorios que durante tantos años han sido olvidados de sus derechos y aquellos más afectados por la violencia. Hay inversiones y reconocimiento internacional.

Destacamos estos y otros avances y logros. En los territorios es evidente, cuantificar los muertos que no fueron suena desagradable pero si uno imagina un solo colombiano que no haya perdido la vida, que no haya sido despojado, herido, reclutado, extorsionado, uno solo de estos ciudadanos vale la pena y según la dinámica de la guerra son miles los colombianos que no han sido afectados por los avances de estos acuerdos de paz.

¿CÓMO ORGANISMO INTERNACIONAL QUE OPINAN DE LOS TIEMPOS DEL DESARME?

Cuando una sociedad y un pueblo han vivido tantos y tantos años con un armasobre la cabeza no se puede dar el lujo de vivir con un reloj detrás de la cabeza, sentirse amenazado, apurado y presionado por el tiempo. El trascurso del tiempo debe verse en la medida en que uno vea decisión política, avances concretos, el paso del tiempo entonces debe verse como una inversión, no como algo que jala hacia abajo el proceso.

En los territorios lo más importante es como la población percibe los beneficios de la paz, y la irreversibilidad de estos procesos, más allá de los blindajes jurídicos, los ciudadanos del común que durante generaciones han padecido la debilidad del Estado y la violencia de la ilegalidad, aspira a más que urgencias a hechos concretos que le digan que esto está cambiando.

El Estado debe llegar eficazmente a esos territorios con garantías de seguridad efectivas, concretas y visibles, no solo en materia de seguridad, debe llegar con planes y con políticas pero es hora de que la población sienta en el día a día que la escuela, la educación, la justicia y la infraestructura están llegando. Si eso no lo viven las poblaciones día a día los logros van a correr un riesgo de sustentabilidad y de penetración en donde deben tener.

 ¿CUÁL HA SIDO EL IMPACTO REAL DEL DESARME EN LOS TERRITORIOS QUE ACOMPAÑA LA MAPP-OEA?

Sin duda, ha habido una percepción inicial extremadamente positiva, el hecho de que las comunidades vean a los miembros de las Farc concentrados, en grupo hacia los diferentes puntos de ubicación, verlos dejar las armas, la cotidianidad de estas personas no haciendo violencia, educándose, capacitándose y conviviendo, ha generado un salto hacia delante y una mirada esperanzadora.

Sin embargo, es un proceso complejo, no solo estaban las Farc en los territorios y no solo estaba la ausencia del Estado. A medida que se avanza positivamente, también los territorios y otros grupos se han reconfigurado, en la misma manera en que las Farc han dejado el territorio o están con una modalidad cívica, también otros grupos armados ilegales que ya estaban y que se han fortalecido han llegado a esos territorios.

Grupos que habían estado históricamente y se habían trasladado han regresado, economías ilícitas que alimenta y perpetua estos grupos armados ilegales persisten en los territorios porque todavía no hay suficiente control, garantías de seguridad, ni el Estado se ha instalado allí.

Más los grupos residuales o disidentes de las mismas Farc han generado en algunos lugares y en algunas comunidades esa sensación de que la percepción positiva inicial empieza a frenarse, porque lo que esperaban un cambio definitivo de vida no lo ha terminado siendo.

Porque llegan estos grupos, porque pretende dejar de cultivar la coca y pasar a una actividad lícita y no se lo permiten, de golpe los asesinan, etcétera.

Esto es una realidad en muchos territorios, pero también es una realidad que muchos territorio que estaban bajo zozobra con las Farc hoy ya no lo están, hay mucho territorio en Colombia donde no hay conflicto armado, no hay guerra. No podemos dejar de ocultar que también en otros tantos territorios no se ha podido consolidar la percepción de que la paz está llegando y está cambiando la vida cotidiana.

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Diálogo institucional: Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra

La agencia Nacional de Tierras (ANT), ubicada en Barrancabermeja, ha convocado a diferentes instituciones presentes en la Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra desde octubre de 2017. Esta convocatoria tiene el fin de articular las acciones que las distintas agencias del gobierno vienen desarrollando para la implementación de los acuerdos de paz en esta zona del Magdalena Medio, comprendida entre los municipios de Remedios y Yondó (Antioquía) y San Pablo y Cantagallo (sur de Bolívar).

En el marco de la Reforma Rural Integral pactada en los acuerdos de La Habana, las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) son parte importante para el reconocimiento de los derechos territoriales de miles de campesinos y campesinas. Es por esto que la ANT consideró necesario generar una coordinación interinstitucional que responda a los retos puntuales de la formalización de tierras, la restitución, la sustitución de cultivos de uso ilícito y la implementación de los PDET.

Según Alexander Rivera, subdirector de Administración de Tierras de la Nación de la ANT, este espacio entre agencias del Estado ha sido clave para “la formulación y consolidación de políticas públicas, acceso a la institucionalidad, fortalecimiento de mecanismos de participación democrática, aplicación del enfoque diferencial e identificación de oportunidades de complementariedad institucional”. En este sentido, este espacio permite potenciar el trabajo en la Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra.

A la fecha se han realizado varios encuentros interinstitucionales en los que han participado la  Agencia de Renovación del Territorio (ART), la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN), el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS), la Secretaría Ejecutiva de la Justicia Especial para la Paz-Enlace Magdalena Medio, la Defensoría del Pueblo, la Unidad Policial para la Edificación de la Paz (UNIPEP) de la Policía Nacional, el Comando Conjunto de Monitoreo y Verificación. Así mismo, han participado la Oficina de Derechos Humanos de la ONU y la Oficina de la Misión de Verificación de la ONU.

En cumplimiento de su mandato, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) acompaña esta iniciativa como parte del apoyo al estado colombiano en su esfuerzo por ampliar la oferta institucional y la garantía de derechos en zonas claves para la construcción de una paz estable y duradera.

EL ESPECTADOR: “¡La paz sin las mujeres, no va!”

Las voces de 2.500 mujeres, en 11 departamentos del país, se unieron para pedirles al Eln y al Gobierno que incluya de manera transversal el enfoque de género en sus negociaciones. En cada ciudad se sentaron el pasado 1° de junio, para construir propuestas que llevarán a La Habana bajo la bandera de la equidad y la paz.

Una a una, las manos de las 500 mujeres que estaban en el coliseo de la Universidad del Valle en Santander de Quilichao se unieron y se levantaron, para acompañar las voces que al unísono exclamaban que la paz sin las mujeres no es posible. Ese fue el mensaje que les enviaron a las delegaciones del Eln y del Gobierno en La Habana, con quienes hablaron vía streaming el pasado 1° de junio.

El cuadro de mujeres organizadas, con la bandera de la paz, lo conformaban indígenas, afrocolombianas, campesinas, académicas, políticas, jóvenes, trans, lideresas y mujeres de la ciudad, de todas las edades y costumbres. Iban con sus hijos e hijas, algunas con sus esposos. Otras eran las organizadoras de este diálogo, que estaba replicándose en gran parte del país al mismo tiempo. Ese viernes, 2.500 mujeres en total, en 11 departamentos de Colombia, estaban construyendo propuestas para llevarlas a la mesa de diálogos de La Habana con el Eln.

Antioquia, Arauca, Bogotá, Atlántico, Boyacá, Cauca, Chocó, Huila, Quindío, Tolima y Nariño fueron los escenarios para la difícil tarea de hacer un diálogo nacional, para construir la agenda de paz territorial, para hacer pedagogía sobre la negociación actual con el Eln y el seguimiento a la implementación del proceso con las Farc.

La iniciativa, llamada Juntanza de Mujeres Conectadas con la Paz, nació con dos metas muy claras: lograr la participación de las mujeres en la implementación del Acuerdo Final con las Farc y gestionar la Comisión de Género en la actual mesa de negociación con el Eln. Estos diálogos territoriales fueron parte de una estrategia que comenzó el pasado 18 de mayo, con la visita de la Cumbre Nacional de Mujeres y la Juntanza de Mujeres a las delegaciones del Eln y el Gobierno en La Habana para darles un taller sobre enfoque de género.

La camiseta para defender la paz

La capacidad organizativa en el Cauca no se pone en duda. La presencia de 500 mujeres en el campus de la Universidad del Valle en Santander de Quilichao lo demuestra. Fue la región con más asistentes, a pesar de que en la zona se están presentando de nuevo hostigamientos y amenazas de grupos armados residuales, paramilitares o disidencias de las Farc.

Eso no las detuvo para llegar en chivas desde las veredas de Cajibío, Caloto, Inzá, Toribío, Caldono o Buenos Aires. Muchas llegaron con chalecos y pañoletas alusivas a la organización de mujeres de su región. Y según los cálculos de la Juntanza de Mujeres, la plataforma que convocó este diálogo nacional, estuvieron ahí cerca de 50 organizaciones indígenas, campesinas, sindicales y raizales.

En este encuentro, las mujeres “se pusieron la camiseta para defender la paz”. Desde las ocho de la mañana empezaron a llegar en grupos y cada una recibía una camiseta blanca que podían pintar. Minutos después, el centro del coliseo se pintó de blanco y se dio inicio al encuentro con el saludo de la Embajada de Suecia, el Centro Fokus y la Mapp-OEA, organizaciones que han apoyado con recursos financieros, logísticos y pedagógicos el diálogo nacional de la Juntanza de Mujeres.

Las 500 asistentes en Cauca se distribuyeron en ocho mesas de discusión para construir entre todas las propuestas que llevarán en dos semanas a La Habana. Educación para la paz, inclusión de la juventud, el mecanismo de participación en los diálogos con el Eln, paridad política, aprendizajes del proceso de paz con las Farc, ordenamiento territorial, una vida libre de violencias hacia la mujer, economía de las mujeres y protección a los líderes y lideresas sociales fueron los grandes temas de discusión.

Los hombres que fueron, participaron en su gran mayoría en la mesa de líderes sociales y jóvenes. Mujeres trans llegaron a la mesa sobre violencia contra la mujer y población LGBTI; indígenas y campesinas discutieron el ordenamiento territorial desde el punto de vista de las mujeres, la protección al medio ambiente y la educación con enfoque de género y étnico. Al final, las propuestas quedaron consignadas en ocho pliegos de cartulina en forma de camiseta que horas después compartieron entre todas en el Parque Francisco de Paula Santander, en el centro del municipio.

Allá llegaron de nuevo en chivas hacia las tres de la tarde. El parque se llenó de folclor al ritmo de chirimía. Las mujeres bailaron, ante los ojos de otros espectadores del pueblo, en esa soleada tarde en el parque. Grupo a grupo fueron leyendo sus propuestas, se escucharon arengas y aplausos al finalizar el encuentro. Todo el municipio supo entonces que allí se estaban construyendo salidas de paz. Falta que el país entero también lo sepa.

Mujeres unidas en Colombia

La Juntanza de Mujeres es una articulación de más de 24 organizaciones en todo el país, unidas para defender el Acuerdo Final con las Farc y participar en los diálogos con el Eln. Se conformó en 2017 y desde entonces ha buscado incidir en ambos procesos.

En mayo de este año realizaron dos actividades con este fin. La primera fue el taller de género que, junto con la Cumbre Nacional de Mujeres, hicieron con las delegaciones del Gobierno y el Eln en Cuba el 18 y el 19 de mayo. La segunda fue un encuentro en Barrancabermeja, también el 18 de mayo, para hacer el lanzamiento oficial de los diálogos territoriales que se llevaron a cabo el viernes pasado.

Cada uno de los 11 departamentos donde se realizó el encuentro manejó con autonomía las actividades para acercar a las mujeres, pero lo que sí se mantuvo en común fue la discusión de las propuestas, el balance de la negociación con el Eln y la transmisión en vivo con el equipo negociador de Cuba.

En Duitama (Boyacá), por ejemplo, hicieron un mural en el que las asistentes dibujaron sus compromisos para que los diálogos de paz avancen y un ritual de hermandad entre las mujeres. En Bogotá, en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, se presentaron Daira Quiñones, cantadora del Pacífico, y el grupo Naturaleza Suprema. Y en Neiva se presentaron la obra Cuerpaz y el grupo de danza contemporánea Gioconda.

En total, fueron 2.500 las mujeres que participaron en el diálogo nacional. En Saravena (Arauca) se reunieron 350 y en Bogotá 210.

Cada ejercicio no solo sirvió para pensar la construcción de una paz completa en Colombia, sino que también fue un logro político para las mujeres, quienes además hicieron un llamado a la unión en medio de la polarizada campaña electoral a la Presidencia.

“Lo fundamental que queremos impulsar con esta Juntanza es la posibilidad de que se avance lo más lejos posible en la mesa de diálogos con el gobierno de Juan Manuel Santos para poder entregar la negociación en un punto que sea irreversible para el próximo gobierno”, resaltó Marta Restrepo, vocera nacional de la Juntanza de Mujeres e integrante de la Asamblea Permanente de Mujeres en Medellín.

El turno de las mujeres en La Habana

Para Diana Granados, líder de la Juntanza en Cauca e integrante de Mujeres Diversas y Corporación Ensayos, el principal problema es que la sociedad no conoce en qué consiste la agenda de negociación con el Eln por falta de pedagogía.

“Las mujeres estamos en la disposición de participar. Creemos que este proceso debe tener una estrategia pedagógica más fuerte, y ahí hacemos un llamado a la mesa de negociaciones para que las mujeres también sean informadas de qué está pasando y qué se está negociando. Eso nos parece fundamental”, aseguró.

Por eso, la gran expectativa del encuentro nacional era la videoconferencia con las delegaciones del Eln y el Gobierno desde Cuba. Hubo mucha preparación entre todas las mujeres de la Juntanza para que la transmisión se viera en directo en las 11 regiones. Se decidió mandarles un cuestionario sobre la participación de las mujeres en el proceso y la creación de la Comisión de Género en esta negociación para evitar las intervenciones desde Colombia, por el número tan grande de asistentes y las dificultades que podría traer la conexión vía streaming.

“Queremos decirles a los elenos que paren los fusiles, que cantemos al son de otro bolero, que seamos más conscientes de la realidad que hoy vive Colombia, que hay que ser más solidarios con los acuerdos de paz ya escritos. Que se junten a este diálogo nacional para deponer las armas”, exclamó Dora María Chamorro, directora de Ecofeminizarte y Voces de Mujeres en Cali, y asistente al diálogo nacional en Cauca.

Ella, al igual que el resto de mujeres reunidas en todo el país, estaba a la espera de las respuestas que venían de La Habana. La videoconferencia se logró al mediodía con la delegación del Eln. El Gobierno, por factores de tiempo, decidió enviar un video con las respuestas.

Silvana Guerrero, Consuelo Tapias e Isabel Torres, del Eln, se conectaron al evento. Las tres aseguraron que los diálogos están marchando alrededor del cese bilateral del fuego y del mecanismo de participación de la sociedad, y que esperan tener un borrador de este tema al finalizar este ciclo. También aseguraron que las mujeres están priorizadas en la negociación y que están buscando que el nuevo cese bilateral del fuego tenga claro el grado de afectación que tiene el conflicto armado en ellas.

Angélika Rettberg y Socorro Ramírez, de la delegación del Gobierno, se comprometieron en el video a trabajar el enfoque de género de manera trasversal en la agenda de negociación. “Estamos buscando un cese bilateral cualitativamente mejor, con un impacto diferenciado, que tenga en cuenta las necesidades y particularidades de las mujeres y distintos sectores de la sociedad”, manifestaron. De igual forma, les pidieron a las organizaciones que sigan acompañando el proceso para medir el alcance del enfoque de género en la implementación.

Si bien no fueron puntuales en sus compromisos, Diana manifestó sentirse satisfecha con la buena disposición a escucharlas y recibir las propuestas que resultaron de la Juntanza. Ahora está segura de que las mujeres salieron emocionadas porque su participación es un logro en la construcción de la democracia y la defensa de los derechos humanos en el país.

“Hicimos un manifiesto de nuestra decisión absoluta de decirle sí a la paz”, resaltó Marta, “y reiteramos la necesidad de luchar por la transformación que este país necesita. Con nosotras no cuentan para un escenario reversible hacia la guerra y la confrontación armada. Cuentan para lograr la paz”, concluyó.

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Conversatorio de Jueces y Fiscales del Sur de Bolívar

CONVERSATORIO JUECES FISCALES SUR DE BOLIVAR

Con el propósito de dialogar sobre los retos de la justicia para la construcción de paz, jueces y fiscales del Circuito de Justicia de Simití (Sur de Bolívar) se reunieron en Barrancabermeja los días 16 y 17 de mayo.

Estas jornadas fueron un espacio de debate y reflexión, en las que Jueces y Fiscales del Circuito de Justicia de Simití en el Sur de Bolívar tuvieron la oportunidad de encontrarse para conocer las necesidades y retos actuales para la administración de justicia en su jurisdicción.

Uno de los principales temas abordados fue la actual dificultad para el acceso a la justicia en zonas rurales apartadas, así como los avances logrados por medio de iniciativas de creación de capacidades locales para la conciliación y la resolución de conflictos.

En ese sentido, parte de la agenda también abordó el trabajo que se adelanta con organizaciones defensoras de derechos humanos como el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio (PDPMM) y la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos (Credhos). Con estas organizaciones se trabajan en la implementación de programas que aborden la justicia desde un enfoque territorial. Uno de los ejemplos, en este sentido, lo lidera el PDPMM con el proyecto “Sistemas Locales de Justicia”, que tiene como propósito fortalecer a las Juntas de acción comunal en temas de justicia alternativa (Conciliadores en equidad y mediadores) para asegurar respuestas oportunas y efectivas en las comunidades.

Así mismo, el encuentro también permitió el intercambio de inquietudes y posiciones sobre los avances en la implementación de los Acuerdos de Paz firmados entre el Gobierno y la ex guerrilla de las FARC-EP.

Como parte de las conclusiones de este encuentro, se reconoció la necesidad de seguir abriendo espacios de este tipo para construir estrategias de reflexión, conocimiento y gestión interna, que permita la construcción de un modelo de justicia acorde a  las necesidades y los contextos  específicos  de  cada población, ofreciendo una  mayor y mejor oferta  institucional  para el pleno  acceso,  y teniendo en cuenta los principios de: justicia restaurativa, acción sin daño, participación y enfoque diferencial.

Este espacio, que surgió como una necesidad de los operadores de Justicia del Circuito del Sur de Bolívar, fue apoyado y acompañado por la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP/OEA). Para la Misión, el fortalecimiento del acceso a la justicia es una de las garantías de una paz estable y duradera en los territorios.