El Tiempo: Una misión internacional de paz en territorio de conflicto

EL TIEMPO estuvo en el Catatumbo con la MAPP-OEA y habló con comunidad. Crónica desde campo.

Desde aquí, el país se ve diferente. La Colombia en guerra es una realidad y mantiene las calles empolvadas en un constante tránsito entre miedo y esperanza. Se sabe, por ejemplo, que en algunos pueblos, cuando se escucha el primer disparo desde la selva, hay que cerrar puertas y buscar resguardo hasta que terminen los hostigamientos contra el Ejército. También, es una regla implícita de vida nunca recorrer la región de noche o “respetar” los grafitis que aparecen en las fachadas.

Aquí la gente sabe que mientras en Bogotá se habla de paz, ellos hacen parte de una región en donde los grupos armados ilegales siguen activos en guerra. Y a pesar de los complejos conflictos con los cuales viven a diario y de todas las noticias negativas que llegan al centro del país, sus comunidades tienen presente también que algún día ese país en posconflicto que se ve en las noticias será el suyo.

La MAPP/OEA rechaza los ataques a personas vinculadas con procesos de restitución de tierras

Durante los últimos años se han presentado afectaciones en contra de personas vinculadas con procesos de restitución de tierras que se vienen adelantando en corregimientos de Turbo, lugar donde residía el señor Porfirio Jaramillo; campesino asesinado el 29 de enero en el municipio de Chigorodó, Antioquia.
Al igual que en otros casos de reclamantes de tierras que habían retornado a su lugar de origen sin acompañamiento institucional, el señor Porfirio Jaramillo fue objeto de amenazas, hasta el punto de no poder volver a su comunidad.

El Espectador: “Tendencia de violencia contra los líderes no cesará fácilmente”, Roberto Menéndez

El jefe de la Misión de Apoyo Al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos, asegura que los ataques y crímenes contra líderes sociales son un riesgo y una amenaza para la paz.

Al cumplirse un año de la desaparición del líder comunitario del Catatumbo, Henry Pérez, la Misión de Apoyo Al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos, MAPP-OEA, hace un llamado de alerta ante la preocupante situación de seguridad de los líderes sociales del país, agravada por las condiciones de aislamiento y debilidad estatal que se viven en muchos territorios. Una problemática a la que se suma el miedo que ha impedido que muchas afectaciones sean visibilizadas, pues las comunidades temen que existan represalias.

En diálogo con El Espectador el jefe de la MAPP-OEA, Roberto Menéndez, explica que se trata de un fenómeno con múltiples motivaciones y que no se puede simplificar.

El Espectador: “Ataques contra líderes no se desvinculan del conflicto”, MAPP-OEA

De acuerdo con la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia, la tendencia de esta violencia no cesará fácilmente, pudiendo afectar la implementación del proceso de paz.

Las versiones sobre lo que ocurrió aquella madrugada son varias. Se ha dicho, por ejemplo, que a las 4:00 a.m. Henry Pérez salió de la finca de su vecino, en la vereda Trocha Ganadera -del corregimiento La Gabarra, en Tibú, Norte de Santander- rumbo a la de su hermana, en donde tenía pensado pasar la mañana trabajando en una plantación de limón. Se dice también que en algún momento de la jornada Pérez argumentaba que tenía que cumplir una cita con el dueño de otro predio cercano.