Juntas de Acción Comunal del país reconocen el apoyo permanente de la MAPP/OEA

21 marzo, 2017

En el marco del XXV Congreso Nacional Comunal que tuvo lugar los días 17, 18 y 19 de marzo en San Andrés y que reunió a representantes de las Juntas de Acción Comunal de todo el país, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia recibió un reconocimiento por su labor de apoyo y permanente acompañamiento a la Acción Comunal en Colombia.

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MAPP/OEA acompañó instalación de la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad

24 febrero, 2017

Por petición del Gobierno Nacional, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la OEA (MAPP/OEA) acompañó en Popayán, Cauca, la primera sesión de la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad Nacional, prevista en los acuerdos de La Habana para garantizar la seguridad de los líderes sociales.

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El Espectador: “Tendencia de violencia contra los líderes no cesará fácilmente”, Roberto Menéndez

26 enero, 2017

El jefe de la Misión de Apoyo Al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos, asegura que los ataques y crímenes contra líderes sociales son un riesgo y una amenaza para la paz.

Al cumplirse un año de la desaparición del líder comunitario del Catatumbo, Henry Pérez, la Misión de Apoyo Al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos, MAPP-OEA, hace un llamado de alerta ante la preocupante situación de seguridad de los líderes sociales del país, agravada por las condiciones de aislamiento y debilidad estatal que se viven en muchos territorios. Una problemática a la que se suma el miedo que ha impedido que muchas afectaciones sean visibilizadas, pues las comunidades temen que existan represalias.

En diálogo con El Espectador el jefe de la MAPP-OEA, Roberto Menéndez, explica que se trata de un fenómeno con múltiples motivaciones y que no se puede simplificar.

Ustedes han hecho seguimiento a la desaparición del líder campesino del Catatumbo, Henry Pérez ¿Qué ha pasado con ese caso?

Hemos observado que no ha habido avances sustanciales en la identificación de los autores o del paradero actual de Henry Pérez, lo cual nos preocupa. Además, su esposa y los miembros de la Junta de Acción Comunal de La Gabarra han recibido reiteradas amenazas para que no lo sigan buscando ni exigiendo su liberación. El silencio, la impunidad y la revictimización no son una opción cuando el Catatumbo y el país avanzan en un proceso de paz con las FARC y vislumbran otro con el ELN. Reiteramos nuestro llamado para su inmediato regreso, sano y salvo.

La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la OEA ha condenado los asesinatos de líderes indígenas, sociales y campesinos en distintos puntos del país, para los que pidió una pronta justicia. Esos asesinatos se siguen presentando. ¿Cuál es hoy el balance que hacen de esta situación?

El balance sigue siendo altamente preocupante. Tenemos la percepción de que en las actuales circunstancias la tendencia de violencia contra los líderes no cesará fácilmente, pudiendo afectar la implementación del proceso de paz. La demora en la investigación de estos hechos y en la implementación de políticas efectivas que garanticen la protección de los líderes en los territorios, requieren atención urgente de las autoridades en los distintos niveles del Estado.

¿Cuáles han sido los principales hallazgos que ha hecho la MAPP-OEA en sus investigaciones sobre este tema?

A través del monitoreo y acompañamiento permanente en los territorios hemos identificado que las amenazas e intimidaciones son la principal afectación contra los líderes, y que sin medidas efectivas de protección, seguridad e investigación, éstas se pueden traducir en nuevos asesinatos.
Este es un fenómeno complejo que no se puede simplificar. Por un lado, el perfil de las víctimas no es homogéneo. Se trata de líderes sociales y defensores de derechos humanos, pero también de líderes comunales, de víctimas, indígenas, afros, campesinos y reclamantes de tierras. Todos ellos, sin embargo, adelantan un importante rol de denuncia y visibilización de las afectaciones en sus comunidades.

Por otro lado, es un fenómeno multicausal, con diversas motivaciones en el actual contexto. La salida de las FARC de las zonas de presencia histórica; el reacomodo de otros grupos armados que buscan controlar esos territorios y las economías ilegales, para quienes las denuncias de los líderes resultan potenciales obstáculos; las tensiones entre viejos y nuevos liderazgos que surgen en el marco de la implementación de los acuerdos, y retaliaciones contra quienes respaldan el proceso, como lo hemos identificado en Córdoba, son algunas de las causas. Todos estos factores han sido exacerbados por las condiciones de aislamiento y debilidad estatal que han padecido los territorios por décadas.

El Gobierno cree que no hay un patrón sistemático en dichos crímenes, ¿ustedes lo ven así?

Estos casos de violencia, así como las consecuentes investigaciones, no pueden estar desvinculados del contexto del conflicto. Se trata de una serie de afectaciones que se están generando en cortos periodos de tiempo y contra personas con roles sociales similares de denuncia y visibilización de afectaciones, en el marco del proceso de paz.

¿Qué análisis hacen sobre la denuncia de que entre los autores de estos atentados contra líderes se encuentran las llamadas bandas criminales u organizaciones surgidas posdesmovilización de los paramilitares?

Sin entrar en generalidades, hemos constatado que los responsables no siempre son los llamados “sucesores del paramilitarismo”. La complejidad del fenómeno en juego hace difícil señalar a un único autor. De hecho, hay casos donde la responsabilidad de los ataques se difumina debido a la presencia de varios actores ilegales en una misma zona, como sucede en el sur de Bolívar, el Bajo Ariari, el Catatumbo y la costa de Nariño.
Aun así, la Misión ha conocido casos en los cuales las comunidades señalan como responsables a las llamadas Bacrim o GAO, como el Clan del Golfo, como viene ocurriendo en sur de Córdoba y el Urabá antioqueño.

El año pasado también tuvimos conocimiento de que en los territorios con presencia y control del ELN, FARC-EP y EPL se presentaron homicidios, como es el caso de Cauca, Arauca y el mismo Catatumbo, donde desapareció Henry Pérez y líderes comunales son objeto de constantes amenazas.
Hay otros casos donde la responsabilidad recae en poderes fácticos, mafias locales o colaboradores que sirven intereses de terceros, a veces de estructuras más grandes.

¿Son estos crímenes el obstáculo más grande a superar de cara a la consolidación de una paz estable y duradera?

Estos crímenes son un riesgo y una amenaza para la paz, de esto no tenemos ninguna duda. Hemos reiterado que atentar contra un líder es atentar contra una comunidad entera. La ausencia del líder fractura completamente una población, como ocurre desde hace un año en La Gabarra con la desaparición forzada de Henry. Si no hay garantías para los líderes y lideresas, que son la voz y rostro de las comunidades, difícilmente habrá garantías para la paz.

¿Qué llamado le hacen al Gobierno para evitar que este tipo de casos se sigan presentando en el país?

Hemos constatado que las medidas ordinarias de prevención y protección no son suficientes para garantizar la vida e integridad de los líderes. Es clave que dichas medidas se adapten a las realidades de las personas y los territorios, que en la mayoría de los casos son rurales y aislados. Esto también implica que la justicia adecúe sus métodos de investigación al accionar de los autores ilegales, de modo que la respuesta institucional pueda ser efectiva. Además es clave escuchar y acompañar las propuestas y planes de las comunidades con el fin de mejorar la situación de seguridad.

El Espectador: “Ataques contra líderes no se desvinculan del conflicto”, MAPP-OEA

De acuerdo con la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia, la tendencia de esta violencia no cesará fácilmente, pudiendo afectar la implementación del proceso de paz.

Las versiones sobre lo que ocurrió aquella madrugada son varias. Se ha dicho, por ejemplo, que a las 4:00 a.m. Henry Pérez salió de la finca de su vecino, en la vereda Trocha Ganadera -del corregimiento La Gabarra, en Tibú, Norte de Santander- rumbo a la de su hermana, en donde tenía pensado pasar la mañana trabajando en una plantación de limón. Se dice también que en algún momento de la jornada Pérez argumentaba que tenía que cumplir una cita con el dueño de otro predio cercano.

Lo cierto es que ese fue el último día en que alguien vio a Henry Pérez. Fue hace exactamente un año, el 26 de enero de 2016, y desde entonces nada se sabe de la suerte del líder comunitario reconocido por su trabajo en la región del Catatumbo. Ningún grupo armado ha dicho tenerlo en su poder, su familia no ha recibido pruebas de supervivencia como tampoco llamadas para pedir recompensa. Su caso, con el paso del tiempo, se convirtió en uno más de los ya varios líderes desaparecidos en el país.

Pérez venía adelantando en la región múltiples proyectos productivos y ganaderos, y había sido certificado como conciliador en equidad e impulsor al proceso de reparación colectiva de La Gabarra. Incluso la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP-OEA) venía trabajando con él en el proceso de reparación colectiva de La Gabarra, en el diagnóstico de afectaciones de su comunidad, iniciativas de proyección comunitaria y resistencia pacífica, como el Festival por la Vida.

Por eso la MAPP-OEA ha hecho seguimiento del caso, preocupada también ante el difícil panorama que enfrentan los líderes sociales en el país. “Hemos observado que no ha habido avances sustanciales en la identificación de los autores o del paradero actual de Henry Pérez, lo cual nos preocupa. Además, su esposa y los miembros de la junta de acción comunal de La Gabarra han recibido reiteradas amenazas para que no lo sigan buscando ni exigiendo su liberación. El silencio, la impunidad y la revictimización no son una opción cuando el Catatumbo y el país avanzan en un proceso de paz con las Farc y vislumbran otro con el Eln”, manifiesta Roberto Menéndez, jefe de la MAPP-OEA, quien insiste en que la tendencia de violencia contra los líderes no cesará fácilmente y que hay demora en la investigación de estos hechos y en la implementación de políticas que garanticen la protección de los líderes en los territorios.

El monitoreo permanente que realiza la MAPP-OEA a las condiciones de seguridad en los territorios más afectados por el conflicto y la criminalidad le ha permitido realizar varios hallazgos basados en las percepciones recogidas durante el proceso. Por ejemplo, en 2016, la Misión conoció más de 100 casos de agresiones contra líderes sociales, principalmente amenazas, homicidios, desapariciones forzadas, atentados y desplazamientos. El perfil de las víctimas no es homogéneo (hay campesinos, comunales, indígenas, afros y reclamantes de tierras), aunque es evidente que en todos los casos se trataba de personas que realizaban una labor de denuncia.

Para la MAPP-OEA se trata de un fenómeno complejo cuyas causales varían dependiendo de los factores que se conjugan en el territorio: salida de las Farc de las zonas de presencia histórica; el reacomodo de otros grupos armados que buscan controlar esos territorios y las economías ilegales; tensiones entre viejos y nuevos liderazgos que surgen en el marco de la implementación de los acuerdos, y retaliaciones contra quienes respaldan el proceso.

La Misión encontró, además, que la responsabilidad de las agresiones también varía. Por ejemplo, en territorios como el sur de Córdoba y el Urabá antioqueño se identifica como responsables a las ‘bacrim’ o grupos armados organizados, como el clan del Golfo.

Para Menéndez, se trata de casos que tienen patrones similares y por ello no hay que abordarlos como hechos separados. “Estos casos de violencia, así como las consecuentes investigaciones, no pueden estar desvinculados del contexto del conflicto. Se trata de una serie de afectaciones que se están generando en cortos períodos y contra personas con roles sociales similares de denuncia y visibilización de afectaciones (…). Estos crímenes son un riesgo y una amenaza para la paz, de esto no tenemos ninguna duda”, concluye.

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En caravana internacional, Arauca se movilizó por la vida, la memoria y la paz completa

11 diciembre, 2016

La comunidad araucana y organizaciones de la sociedad civil procedentes de distintos puntos del país se congregaron en una movilización terrestre que partió de la capital del departamento.

A su paso por distintos lugares históricos y simbólicos en los municipios de Arauquita, Tame y Fortul,  las plataformas sociales rindieron  homenaje a las víctimas del conflicto armado, al tiempo que reiteraron la necesidad del avance en las negociaciones entre el Gobierno y el ELN para el tránsito hacia una paz completa.

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En foro se analizaron desafíos de la restitución de territorios étnicos

9 diciembre, 2016

El pasado 7 de diciembre, la MAPP/OEA participó en el Foro “5 años después de la ley de víctimas y restitución de territorios colectivos: Impacto sobre comunidades indígenas y afrodescendientes”, en el que comunidades étnicas y organizaciones acompañantes socializaron notables reflexiones sobre los retos que enfrentan el proceso y la política de restitución. Los participantes también entregaron recomendaciones.  Continue reading “En foro se analizaron desafíos de la restitución de territorios étnicos”

COMUNICADO: MAPP/OEA hace un llamado para garantizar seguridad de integrantes de Acción Comunal y avanzar en investigaciones judiciales

20 noviembre, 2016

La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) expresa su preocupación por las difíciles condiciones de seguridad que enfrentan los integrantes de organizaciones de acción comunal, movimiento históricamente afectado por el conflicto y que actualmente es reconocido por el Estado como sujeto de reparación colectiva a nivel nacional.

Preocupa a la MAPP/OEA el reporte público presentado recientemente por las directivas de organismos acción comunal ante el Ministerio del Interior, que advierte sobre 33 homicidios, dos casos de desaparición forzada y múltiples situaciones de amenaza de comunales en todo el país, en lo corrido de 2016. Este panorama no sólo supone una revictimización del movimiento comunal, sino una fuerte afectación a las comunidades y las iniciativas que representan.

En consecuencia, la Misión hace un llamado al Gobierno para que disponga todos los recursos necesarios para garantizar plenamente la vida e integridad de los comunales. También extiende este llamado a las autoridades judiciales para avanzar en la investigación y esclarecimiento de cada uno de los casos que permita garantizar la justicia de todos ellos.

La MAPP/OEA valora los aportes del Ministerio del Interior y de la Unidad para las Víctimas para fortalecer y reparar a los organismos comunales, y exhorta a dichas instituciones a continuar avanzando en estos procesos claves para la construcción de paz.

La Misión de la OEA continuará acompañando a la acción comunal mediante el apoyo para la implementación de la ruta de reparación colectiva. Con esto, la Misión contribuye a la visibilización del movimiento y la promoción de las garantías de no repetición.

La MAPP/OEA se solidariza con los ciudadanos vinculados a la Acción Comunal, al tiempo que destaca la importancia fundamental que tienen en la construcción de escenarios locales de convivencia.  Reitera, además, su compromiso de acompañarlos en sus esfuerzos de garantía de derechos.

El Espectador: Alcaldes del Catatumbo hicieron declaración pública para trabajar por la paz

24 octubre, 2016

img-20161024-wa0024Los alcaldes de los municipios de El Tarra, Teorama, Convención, Tibú, San Calixto, Ábrego, La Playa, El Carmen, Ocaña y Hacarí, cuyas localidades están colocadas por la historia en el ojo del huracán del conflicto colombiano, decidieron entregarse al servicio de la vida de los habitantes del Catatumbo y, mediante un documento suscrito públicamente, se comprometieron a luchar por la grandeza de sus pueblos y terminar los señalamientos y prevenciones que hay contra ellos y  meterse  a fondo en la construcción de paz hasta que termine la violencia. Continue reading “El Espectador: Alcaldes del Catatumbo hicieron declaración pública para trabajar por la paz”

MAPP-OEA ACOMPAÑA A LAS MESAS DE VÍCTIMAS EN CAQUETÁ

22 septiembre, 2016

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La Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA organizó y acompañó la tercera jornada de formación de la Escuela de Reparaciones de la Unidad para la Atención y Reparación a las Víctimas realizada el 22 de septiembre, donde asistieron integrantes de la Mesa de Participación Efectiva de las Víctimas del conflicto armado del departamento del Caquetá y el municipio de Florencia.

El espacio de capacitación hace parte de una estrategia de cinco jornadas dirigidas a funcionarios públicos y mesas de víctimas en el marco de la implementación de la política pública de atención y reparación a víctimas, liderada por agencias de cooperación y organismos internacionales. Entre los temas desarrollados se encuentran los componentes temáticos de los decretos ley 4633, 4634 y 4635 y la transversalización de los enfoques diferenciales étnico, de niñez y juventud, adulto mayor y discapacidad.

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MAPP-OEA ACOMPAÑA CONSEJOS COMUNITARIOS EN MACHUCA, ANTIOQUIA

12 septiembre, 2016

img_8428Como parte del proceso de reparación colectiva que se ha adelantado desde hace varios años, la MAPP-OEA conjuntamente con la Defensoría del Pueblo acompañó este 12 y 13 de septiembre la toma de la declaración del sujeto étnico conformado por los Consejos Comunitarios en Machuca, Segovia departamento de Antioquia. En esta jornada donde estuvo presente el enlace de víctimas de Segovia, aproximadamente 30 personas integrantes de los Consejos interiorizaron el concepto de reparación integral y colectiva e identificaron por medio de un ejercicio de reconstrucción de la memoria, algunas hechos y afectaciones vividas por la comunidad a partir de los años 80.

El corregimiento de Machuca o Fraguas del municipio de Segovia, ha sido un territorio afectado por la violencia de diversos actores armados, que han ocasionado afectaciones individuales y colectivas en sus habitantes, entre ellos los tres Consejos Comunitarios Afro ubicados en el casco urbano, y en las veredas el Cenizo y El Cristo. Continue reading “MAPP-OEA ACOMPAÑA CONSEJOS COMUNITARIOS EN MACHUCA, ANTIOQUIA”