Curso para Candidatas Electorales “Policarpa Salavarrieta”

El Curso para Candidatas Electorales “Policarpa Salavarrieta” es una iniciativa conjunta de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM), la Escuela de Gobierno (EG) y la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP/OEA) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), con el apoyo del gobierno de Noruega.

El Curso promoverá la participación de las candidaturas de mujeres aspirantes en zonas PDET (Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial), zonas más afectadas por el conflicto armado (ZOMAC) y sus áreas de influencia, así como candidatas víctimas del conflicto armado, indígenas, afro y jóvenes, en cumplimiento del mandato de la MAPP/OEA, y se dirige a mujeres que se postulan como candidatas a gobernadora de departamento, gobernadora indígena, diputada, alcaldesa, concejala o edilesa en las próximas elecciones locales o de gobierno propio 2019-2022.

La Organización de los Estados Americanos (OEA) con el apoyo de la Embajada de Noruega en Colombia financian la matrícula de este curso.

Objetivos del curso:

  • Fortalecer las habilidades de las participantes para la competencia electoral, particularmente en las áreas de comunicación política, construcción de la agenda política, dirección y organización de campañas electorales, administración del presupuesto electoral, negociación y resolución de conflictos, agenda de derechos de las mujeres e igualdad de género.
  • Ofrecer a las participantes asesoramiento de mujeres líderes y sesiones de formación con personas expertas en las materias impartidas.
  • Comprometer a las participantes con la promoción de la agenda de derechos de las mujeres en las Américas y la participación en las redes de mujeres políticas.

Resultados esperados:  al finalizar el Curso, se espera que las participantes:

  • Fortalezcan habilidades cruciales para encarar con eficacia una campaña electoral;
  • Aprendan técnicas para el diseño de campañas incluyendo estrategias para la comunicación política, para la dirección de equipos, la negociación política, el manejo del presupuesto electoral y para formar alianzas;
  • Reciban asesoramiento de mujeres líderes de la región y sesiones prácticas de expertas en las materias impartidas;
  • Adquieran los argumentos para promover la agenda de derechos de las mujeres.

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Recordamos que la fecha de cierre de las postulaciones es el 24 de julio de 2019 a las 5:00 p.m. (hora Washington, DC)

Mujeres de la cordillera nariñense persisten en su participación efectiva

Con el propósito de fortalecer la gobernabilidad y gobernanza local con enfoque de género, se celebró el foro “Diálogo territorio-nación para la participación e incidencia de las mujeres de la cordillera nariñense”, el pasado 14 de marzo en el municipio de Policarpa.

Este foro, que da continuidad a los talleres acompañados por la MAPP/OEA en diciembre de 2018, abrió un diálogo entre experiencias territoriales y nacionales, en el que participaron lideresas y líderes de Policarpa, Cumbitara, El Rosario y Leiva, así como lideresas de diversos sectores del nivel nacional. El intercambio permitió la retroalimentación entre iniciativas para la promoción de la igualdad de género y la participación de las mujeres en los procesos de planeación e implementación de políticas públicas de construcción de paz y desarrollo territorial. Asimismo, se avanzó en la contextualización de las iniciativas locales en el marco de la normatividad, la política pública y el debate nacional.

La jornada, que además permitió armonizar diversos procesos regionales de empoderamiento de las mujeres y de fortalecimiento de nuevas masculinidades, se organizó alrededor de mesas de trabajo basadas en las líneas de la Política Pública Departamental para la Equidad de las Mujeres Nariñenses: participación política, autonomía económica en condiciones de equidad, salud integral con énfasis en los derechos sexuales y reproductivos, educación equitativa, vida libre de violencias basadas en género, paz y participación la construcción de paz.

Los resultados de la jornada de trabajo servirán como insumo para la formulación de la política pública de género del municipio de Policarpa.

La oficina regional de Pasto de la MAPP/OEA enmarca sus esfuerzos de promoción de la equidad de género y la participación política de las mujeres, desde la visión que una democracia inclusiva, así como una cultura igualitaria que celebra la diversidad de las personas y garantiza sus derechos son las bases para la construcción de una paz plural y duradera.

El foro fue organizado por la  Alcaldía de Policarpa, la MAPP/OEA, la Embajada de Suecia, ONU Mujeres, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Corporación Ocho de Marzo.

Contó con la participación de representantes de la Gobernación de Nariño, la Mesa Departamental de Mujeres de Nariño; las mesas municipales de mujeres de Policarpa, Cumbitara, El Rosario y Leiva; la Defensoría del Pueblo; la Oficina del Alto Comisionado para la Paz (OACP); la Policía Nacional; el Consejo Nacional de Mujeres Indígenas de Colombia (CONAMIC); el Colectivo de Pensamiento y Acción Mujeres, Paz y Seguridad (CIASE); la Cumbre Nacional de Mujeres y Colombia2020 de El Espectador.

Mujeres de Policarpa se unen para la construcción colectiva de paz en su territorio

En el marco de la iniciativa de fortalecimiento a la gobernabilidad y gobernanza local con enfoque de género liderada por la administración municipal de Policarpa, se llevaron a cabo dos encuentros de mujeres rurales y urbanas en el corregimiento de El Ejido en el mes de diciembre de 2018.

Los encuentros contaron con la participación de más de 60 mujeres y lideresas pertenecientes a los ocho corregimientos del municipio y estuvieron orientados a discutir  las prioridades y necesidades del territorio en materia de género, con el apoyo de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz (MAPP/OEA) y la Embajada de Suecia.

A través de estos escenarios, se recogieron los relatos y experiencias de las lideresas en torno a la construcción colectiva de paz en el territorio. Destacó la participación de representantes de la Mesa de Mujeres de Policarpa, la Mesa de Víctimas de Policarpa, el Consejo de las Comunidades Negras de la Cordillera Occidental de Nariño y el Sur del Cauca (COPDICONC) y las Juntas de Acción Comunal.

Se espera que con estos encuentros, se proyecten líneas para una política pública desde un enfoque de derechos para las mujeres de la subregión de la cordillera nariñense, permitiendo propiciar acciones para la equidad y la construcción de paz.

La MAPP/OEA seguirá apoyando estos ejercicios de articulación entre organizaciones de mujeres y la administración municipal de la región, con el fin de promover la participación, construcción y apropiación de estrategias que permitan a las mujeres nariñenses eliminar las barreras que limitan su participación en lo individual y colectivo.

Mujeres del Norte de Santander plantean iniciativas de paz desde la equidad

Más de 100 mujeres pertenecientes a la comunidad de Convención, en el Norte de Santander, participaron en un Taller de Género y Construcción de Paz en el marco de las actividades propuestas por el Consejo Municipal de Paz, Convivencia y Reconciliación para la Semana por la Paz.

Este encuentro se desarrolló con el objetivo de generar un espacio de reflexión y diálogo sobre los procesos de participación social y política de las mujeres en la región, como aporte a la construcción de paz en los territorios.

Durante la jornada se realizaron ejercicios de construcción colectiva de conceptos relacionados con género, roles y estereotipos, así como una socialización de las rutas de atención en casos de violencia de género para el reconocimiento y apropiación de las mismas.

A su vez, se realizaron ejercicios de reconocimiento histórico sobre los espacios de la participación de las mujeres en el ámbito social y político del país, a la par que se reflexionó sobre los retos de la implementación de los acuerdos en relación a los temas de género y se plantearon las posibilidades de involucramiento de las mujeres excombatientes en diversos espacios de participación e incidencia.

Este taller se llevó a cabo gracias a la iniciativa de la Administración Municipal, la Secretaria de Gobierno y la Comisaria de Familia de la región, y contó con el apoyo de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz (MAPP/OEA), PNUD Colombia y la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia.

Como resultado de este encuentro, las madres lideresas de Familias en Acción realizaran ejercicios de réplica en sus comunidades para dar a conocer en la región los conceptos y conocimientos compartidos con las instituciones participantes.

Mediante estos espacios, la MAPP/OEA busca visibilizar y reflexionar sobre los retos que enfrentan las mujeres en los territorios en torno a su participación e incidencia local, con el fin de generar espacios de fortalecimiento de sus habilidades y el desarrollo de iniciativas que incorporen una perspectiva diferencial de género para la construcción de paz en Colombia.

Fase municipal del PDET en la cordillera nariñense

En el marco del fortalecimiento a la construcción participativa de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) acompañó, entre el 17 y el 20 de septiembre, las precomisiones municipales de Leiva, El Rosario, Policarpa y Cumbitara, en el departamento de Nariño.

En estos espacios, representantes de las comunidades, autoridades étnicas y organizaciones sociales se reunieron en las cabeceras de cada municipio para ajustar y validar las preiniciativas seleccionadas para cada uno de los ocho pilares de la estrategia PDET durante la fase veredal de la misma. Estas preiniciativas conformaron los respectivos Pactos Municipales de Renovación Territorial, con base en los cuales se construirá posteriormente el PDET del Alto Patía y Norte del Cauca: uno de los 16 Planes de Acción para la Transformación Regional (PATR) contemplados en el punto de Reforma Rural Integral, punto 1 del Acuerdo de Paz del Teatro Colón.

Esta fase municipal se llevó a cabo tras la celebración de una serie de diálogos preparatorios con la institucionalidad de cada municipio para armonizar las preiniciativas de los PDET con sus planes de desarrollo municipal, así como reuniones con sectores claves de la sociedad civil para ajustar las preiniciativas en temas de género y atención a víctimas, entre otros.

Además, estos espacios permitieron la realización de diálogos interculturales entre representantes de la población campesina y afrodescendiente. Gracias a esto, culminó la implementación de un mecanismo adicional de consulta, mediante el cual las comunidades étnicamente diferenciadas de cada municipio formularon sus propias preiniciativas de manera autónoma.

La MAPP/OEA ha coadyuvado en la elaboración e implementación de los PDET en la cordillera nariñense desde los inicios de las actividades de la ART en septiembre de 2017, apoyando encuentros entre líderes y lideresas de la cordillera para fortalecer sus aportes metodológicos; capacitando a más de 100 mujeres de los cinco municipios nariñenses incluidos en el PDET;  acompañando los encuentros étnicos de armonización de los PDET con los planes de vida de la comunidad afrodescendiente de la zona; y asistiendo a la institucionalidad local y regional para establecer una Red de Aliados Estratégicos (RAE) en el marco de la iniciativa PDET. De esta manera, la Misión ha tenido como objeto garantizar la construcción participativa de un plan de desarrollo regional que establezca las prioridades territoriales para la inversión estatal de los próximos diez años en algunas de las zonas más afectadas por el conflicto armado.

Estos espacios fueron convocados por la Agencia de Renovación del Territorio (ART) y acompañados por las administraciones de cada municipio, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas, la Corporación 8 de Marzo y Pastoral Social.

Diálogo institucional: Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra

La agencia Nacional de Tierras (ANT), ubicada en Barrancabermeja, ha convocado a diferentes instituciones presentes en la Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra desde octubre de 2017. Esta convocatoria tiene el fin de articular las acciones que las distintas agencias del gobierno vienen desarrollando para la implementación de los acuerdos de paz en esta zona del Magdalena Medio, comprendida entre los municipios de Remedios y Yondó (Antioquía) y San Pablo y Cantagallo (sur de Bolívar).

En el marco de la Reforma Rural Integral pactada en los acuerdos de La Habana, las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) son parte importante para el reconocimiento de los derechos territoriales de miles de campesinos y campesinas. Es por esto que la ANT consideró necesario generar una coordinación interinstitucional que responda a los retos puntuales de la formalización de tierras, la restitución, la sustitución de cultivos de uso ilícito y la implementación de los PDET.

Según Alexander Rivera, subdirector de Administración de Tierras de la Nación de la ANT, este espacio entre agencias del Estado ha sido clave para “la formulación y consolidación de políticas públicas, acceso a la institucionalidad, fortalecimiento de mecanismos de participación democrática, aplicación del enfoque diferencial e identificación de oportunidades de complementariedad institucional”. En este sentido, este espacio permite potenciar el trabajo en la Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra.

A la fecha se han realizado varios encuentros interinstitucionales en los que han participado la  Agencia de Renovación del Territorio (ART), la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN), el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS), la Secretaría Ejecutiva de la Justicia Especial para la Paz-Enlace Magdalena Medio, la Defensoría del Pueblo, la Unidad Policial para la Edificación de la Paz (UNIPEP) de la Policía Nacional, el Comando Conjunto de Monitoreo y Verificación. Así mismo, han participado la Oficina de Derechos Humanos de la ONU y la Oficina de la Misión de Verificación de la ONU.

En cumplimiento de su mandato, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) acompaña esta iniciativa como parte del apoyo al estado colombiano en su esfuerzo por ampliar la oferta institucional y la garantía de derechos en zonas claves para la construcción de una paz estable y duradera.

EL ESPECTADOR: “¡La paz sin las mujeres, no va!”

Las voces de 2.500 mujeres, en 11 departamentos del país, se unieron para pedirles al Eln y al Gobierno que incluya de manera transversal el enfoque de género en sus negociaciones. En cada ciudad se sentaron el pasado 1° de junio, para construir propuestas que llevarán a La Habana bajo la bandera de la equidad y la paz.

Una a una, las manos de las 500 mujeres que estaban en el coliseo de la Universidad del Valle en Santander de Quilichao se unieron y se levantaron, para acompañar las voces que al unísono exclamaban que la paz sin las mujeres no es posible. Ese fue el mensaje que les enviaron a las delegaciones del Eln y del Gobierno en La Habana, con quienes hablaron vía streaming el pasado 1° de junio.

El cuadro de mujeres organizadas, con la bandera de la paz, lo conformaban indígenas, afrocolombianas, campesinas, académicas, políticas, jóvenes, trans, lideresas y mujeres de la ciudad, de todas las edades y costumbres. Iban con sus hijos e hijas, algunas con sus esposos. Otras eran las organizadoras de este diálogo, que estaba replicándose en gran parte del país al mismo tiempo. Ese viernes, 2.500 mujeres en total, en 11 departamentos de Colombia, estaban construyendo propuestas para llevarlas a la mesa de diálogos de La Habana con el Eln.

Antioquia, Arauca, Bogotá, Atlántico, Boyacá, Cauca, Chocó, Huila, Quindío, Tolima y Nariño fueron los escenarios para la difícil tarea de hacer un diálogo nacional, para construir la agenda de paz territorial, para hacer pedagogía sobre la negociación actual con el Eln y el seguimiento a la implementación del proceso con las Farc.

La iniciativa, llamada Juntanza de Mujeres Conectadas con la Paz, nació con dos metas muy claras: lograr la participación de las mujeres en la implementación del Acuerdo Final con las Farc y gestionar la Comisión de Género en la actual mesa de negociación con el Eln. Estos diálogos territoriales fueron parte de una estrategia que comenzó el pasado 18 de mayo, con la visita de la Cumbre Nacional de Mujeres y la Juntanza de Mujeres a las delegaciones del Eln y el Gobierno en La Habana para darles un taller sobre enfoque de género.

La camiseta para defender la paz

La capacidad organizativa en el Cauca no se pone en duda. La presencia de 500 mujeres en el campus de la Universidad del Valle en Santander de Quilichao lo demuestra. Fue la región con más asistentes, a pesar de que en la zona se están presentando de nuevo hostigamientos y amenazas de grupos armados residuales, paramilitares o disidencias de las Farc.

Eso no las detuvo para llegar en chivas desde las veredas de Cajibío, Caloto, Inzá, Toribío, Caldono o Buenos Aires. Muchas llegaron con chalecos y pañoletas alusivas a la organización de mujeres de su región. Y según los cálculos de la Juntanza de Mujeres, la plataforma que convocó este diálogo nacional, estuvieron ahí cerca de 50 organizaciones indígenas, campesinas, sindicales y raizales.

En este encuentro, las mujeres “se pusieron la camiseta para defender la paz”. Desde las ocho de la mañana empezaron a llegar en grupos y cada una recibía una camiseta blanca que podían pintar. Minutos después, el centro del coliseo se pintó de blanco y se dio inicio al encuentro con el saludo de la Embajada de Suecia, el Centro Fokus y la Mapp-OEA, organizaciones que han apoyado con recursos financieros, logísticos y pedagógicos el diálogo nacional de la Juntanza de Mujeres.

Las 500 asistentes en Cauca se distribuyeron en ocho mesas de discusión para construir entre todas las propuestas que llevarán en dos semanas a La Habana. Educación para la paz, inclusión de la juventud, el mecanismo de participación en los diálogos con el Eln, paridad política, aprendizajes del proceso de paz con las Farc, ordenamiento territorial, una vida libre de violencias hacia la mujer, economía de las mujeres y protección a los líderes y lideresas sociales fueron los grandes temas de discusión.

Los hombres que fueron, participaron en su gran mayoría en la mesa de líderes sociales y jóvenes. Mujeres trans llegaron a la mesa sobre violencia contra la mujer y población LGBTI; indígenas y campesinas discutieron el ordenamiento territorial desde el punto de vista de las mujeres, la protección al medio ambiente y la educación con enfoque de género y étnico. Al final, las propuestas quedaron consignadas en ocho pliegos de cartulina en forma de camiseta que horas después compartieron entre todas en el Parque Francisco de Paula Santander, en el centro del municipio.

Allá llegaron de nuevo en chivas hacia las tres de la tarde. El parque se llenó de folclor al ritmo de chirimía. Las mujeres bailaron, ante los ojos de otros espectadores del pueblo, en esa soleada tarde en el parque. Grupo a grupo fueron leyendo sus propuestas, se escucharon arengas y aplausos al finalizar el encuentro. Todo el municipio supo entonces que allí se estaban construyendo salidas de paz. Falta que el país entero también lo sepa.

Mujeres unidas en Colombia

La Juntanza de Mujeres es una articulación de más de 24 organizaciones en todo el país, unidas para defender el Acuerdo Final con las Farc y participar en los diálogos con el Eln. Se conformó en 2017 y desde entonces ha buscado incidir en ambos procesos.

En mayo de este año realizaron dos actividades con este fin. La primera fue el taller de género que, junto con la Cumbre Nacional de Mujeres, hicieron con las delegaciones del Gobierno y el Eln en Cuba el 18 y el 19 de mayo. La segunda fue un encuentro en Barrancabermeja, también el 18 de mayo, para hacer el lanzamiento oficial de los diálogos territoriales que se llevaron a cabo el viernes pasado.

Cada uno de los 11 departamentos donde se realizó el encuentro manejó con autonomía las actividades para acercar a las mujeres, pero lo que sí se mantuvo en común fue la discusión de las propuestas, el balance de la negociación con el Eln y la transmisión en vivo con el equipo negociador de Cuba.

En Duitama (Boyacá), por ejemplo, hicieron un mural en el que las asistentes dibujaron sus compromisos para que los diálogos de paz avancen y un ritual de hermandad entre las mujeres. En Bogotá, en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, se presentaron Daira Quiñones, cantadora del Pacífico, y el grupo Naturaleza Suprema. Y en Neiva se presentaron la obra Cuerpaz y el grupo de danza contemporánea Gioconda.

En total, fueron 2.500 las mujeres que participaron en el diálogo nacional. En Saravena (Arauca) se reunieron 350 y en Bogotá 210.

Cada ejercicio no solo sirvió para pensar la construcción de una paz completa en Colombia, sino que también fue un logro político para las mujeres, quienes además hicieron un llamado a la unión en medio de la polarizada campaña electoral a la Presidencia.

“Lo fundamental que queremos impulsar con esta Juntanza es la posibilidad de que se avance lo más lejos posible en la mesa de diálogos con el gobierno de Juan Manuel Santos para poder entregar la negociación en un punto que sea irreversible para el próximo gobierno”, resaltó Marta Restrepo, vocera nacional de la Juntanza de Mujeres e integrante de la Asamblea Permanente de Mujeres en Medellín.

El turno de las mujeres en La Habana

Para Diana Granados, líder de la Juntanza en Cauca e integrante de Mujeres Diversas y Corporación Ensayos, el principal problema es que la sociedad no conoce en qué consiste la agenda de negociación con el Eln por falta de pedagogía.

“Las mujeres estamos en la disposición de participar. Creemos que este proceso debe tener una estrategia pedagógica más fuerte, y ahí hacemos un llamado a la mesa de negociaciones para que las mujeres también sean informadas de qué está pasando y qué se está negociando. Eso nos parece fundamental”, aseguró.

Por eso, la gran expectativa del encuentro nacional era la videoconferencia con las delegaciones del Eln y el Gobierno desde Cuba. Hubo mucha preparación entre todas las mujeres de la Juntanza para que la transmisión se viera en directo en las 11 regiones. Se decidió mandarles un cuestionario sobre la participación de las mujeres en el proceso y la creación de la Comisión de Género en esta negociación para evitar las intervenciones desde Colombia, por el número tan grande de asistentes y las dificultades que podría traer la conexión vía streaming.

“Queremos decirles a los elenos que paren los fusiles, que cantemos al son de otro bolero, que seamos más conscientes de la realidad que hoy vive Colombia, que hay que ser más solidarios con los acuerdos de paz ya escritos. Que se junten a este diálogo nacional para deponer las armas”, exclamó Dora María Chamorro, directora de Ecofeminizarte y Voces de Mujeres en Cali, y asistente al diálogo nacional en Cauca.

Ella, al igual que el resto de mujeres reunidas en todo el país, estaba a la espera de las respuestas que venían de La Habana. La videoconferencia se logró al mediodía con la delegación del Eln. El Gobierno, por factores de tiempo, decidió enviar un video con las respuestas.

Silvana Guerrero, Consuelo Tapias e Isabel Torres, del Eln, se conectaron al evento. Las tres aseguraron que los diálogos están marchando alrededor del cese bilateral del fuego y del mecanismo de participación de la sociedad, y que esperan tener un borrador de este tema al finalizar este ciclo. También aseguraron que las mujeres están priorizadas en la negociación y que están buscando que el nuevo cese bilateral del fuego tenga claro el grado de afectación que tiene el conflicto armado en ellas.

Angélika Rettberg y Socorro Ramírez, de la delegación del Gobierno, se comprometieron en el video a trabajar el enfoque de género de manera trasversal en la agenda de negociación. “Estamos buscando un cese bilateral cualitativamente mejor, con un impacto diferenciado, que tenga en cuenta las necesidades y particularidades de las mujeres y distintos sectores de la sociedad”, manifestaron. De igual forma, les pidieron a las organizaciones que sigan acompañando el proceso para medir el alcance del enfoque de género en la implementación.

Si bien no fueron puntuales en sus compromisos, Diana manifestó sentirse satisfecha con la buena disposición a escucharlas y recibir las propuestas que resultaron de la Juntanza. Ahora está segura de que las mujeres salieron emocionadas porque su participación es un logro en la construcción de la democracia y la defensa de los derechos humanos en el país.

“Hicimos un manifiesto de nuestra decisión absoluta de decirle sí a la paz”, resaltó Marta, “y reiteramos la necesidad de luchar por la transformación que este país necesita. Con nosotras no cuentan para un escenario reversible hacia la guerra y la confrontación armada. Cuentan para lograr la paz”, concluyó.

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Indígenas y afro de Carmen del Darién analizan restitución de tierras

Recorrido Río Jiguamiandó

Del 7 al 10 de mayo, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) y la regional Urabá-Darien de la Defensoría del Pueblo realizaron una misión de monitoreo sobre la cuenca del río Jiguamiandó en el municipio del Carmen del Darién (Chocó).

En este recorrido, se adelantaron reuniones con líderes afro de las once comunidades que componen el Consejo Comunitario de Jiguamiandó, así como con las autoridades tradicionales y cabildos del pueblo Embera Katío del resguardo Uradá Jiguamiandó.

Las reuniones realizadas permitieron hacer un análisis con las comunidades sobre las actuales retos en materia de derechos, así como un balance de los avances de la institucionalidad en temas de protección colectiva, restitución de derechos territoriales y reparación colectiva.

Así mismo, en estos diálogos se pudo conocer la percepción de la comunidad Embera sobre el nivel de cumplimiento de las medidas cautelares de protección, emitidas a su favor por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Juzgado Primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Quibdó.

Para la MAPP/OEA, el trabajo con las comunidades afro e indígenas del Chocó resultan indispensables para sus labores de acompañamiento a los procesos de restitución de derechos territoriales, y permiten de igual modo, contribuir al acercamiento de estas poblaciones con instituciones como la Defensoría del Pueblo.

Taller con líderes y lideresas de Belén de los Andaquiés

Los días 2 y 3 de mayo líderes y lideresas de víctimas del municipio de Belén de los Andaquíes, participaron en el taller “El mapa de la política Pública: los retos de su implementación en la restitución y reparación colectiva”, a cargo de la Unidad para las Víctimas y el Ministerio del Interior, con el acompañamiento técnico y operativo de la MAPP/OEA.

Con el fin de fortalecer la participación efectiva de líderes y lideresas de víctimas, en estas jornadas se brindó a los asistentes conocimientos y herramientas necesarias para una exigencia efectiva de sus derechos y los de las víctimas.

En este sentido también se aprovechó la ocasión para poner al día a los asistentes sobre los retos actuales de la restitución de tierras, la reparación colectiva y para retomar las oportunidades que brindan los acuerdos firmados con las ex FARC-EP para la participación activa de las víctimas en la construcción de paz.

los acuerdos firmados con las ex FARC-EP, y las oportunidades que estos bridan a las víctimas para que participen activamente en la construcción de paz de sus regiones.

En estas dos jornadas pedagógicas, se contó con los miembros del consultorio jurídico de la Universidad de la Amazonia, la Defensoría del Pueblo y la personería municipal, quienes orientaron y apoyaron a los participantes en la puesta en marcha de acciones jurídicas pertinentes, como parte de los mecanismos de exigencia de sus derechos.

Esta estrategia es coordinada y ejecutada en el departamento de Caquetá por la MAPP/OEA, el Programa de Fortalecimiento Institucional para las Víctimas de USAID-OIM, el Consejo Noruego para los Refugiados, Blumont, el Grupo de Víctimas del Ministerio del Interior, la Unidad para las Víctimas, la JEP y el Ministerio Público.

Minga por la reconciliación en El Placer, Putumayo

Minga el Placer Putumayo

Este martes, la comunidad de El Placer, el Ejército y la Policía iniciaron una minga de trabajo para el embellecimiento del espacio público y la construcción de un quiosco que será utilizado en beneficio de la población de esta inspección del Valle del Guamuez.

Esta jornada es el resultado de más de dos años de trabajo, en el que la Unidad de Restitución de Tierras (URT), en cumplimiento de diferentes sentencias de restitución, adelantó un proceso de acercamiento entre los habitantes de El Placer y la fuerza pública. En las distintas etapas de este proceso, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP/OEA) acompañó tanto a la URT, como a las comunidades y miembros de la fuerza pública que participaron en este acercamiento.

La comunidad de El Placer, quien regresó en 2016 a su territorio y quien actualmente se encuentra en un proceso de restitución, fue víctima de las afectaciones causadas por la presencia de las FARC-EP y las AUC, y como muchas poblaciones del departamento también ha sido víctima de la estigmatización.

Para superar los prejuicios y generar un espacio propicio para la reconciliación, la URT y la MAPP/OEA trabajaron con la fuerza pública y las comunidades. Con cada grupo por aparte, se desarrollaron talleres con el fin de generar conciencia y reconocimiento del otro, buscando así la eliminación de las prevenciones existentes por causa del conflicto. Esta metodología finalizó con talleres conjuntos, en los que, frente a frente, tanto la población civil como fuerza pública se pudieron reencontrar y dialogar.

Hoy, el deshierbe, las plantas sembradas y el compartir una olla comunitaria, son el símbolo de reconciliación, que permitirá avanzar en la construcción de paz en el Valle del Guamuez.