MAPP/OEA condena situación de violencia y llama a la Paz en Colombia

En estas horas difíciles, reiteramos la exigencia a los grupos armados ilegales a cesar todo tipo de afectación contra la población civil, la infraestructura y el ambiente.

Bogotá, marzo 29 de 2020. La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) condena los graves hechos de violencia que se han registrado en los últimos días contra liderazgos sociales y de derechos humanos, así como las persistentes afectaciones a varias comunidades del país a causa del conflicto armado y la criminalidad, en medio de los enormes desafíos y amenazas que supone el COVID-19.

La MAPP/OEA reitera su repudio por el asesinato de Carlota Salinas, en el sur de Bolívar; Marco Rivadeneira, en el Putumayo; Ángel Ovidio Quintero, en Antioquia; y Omar Guasiruma y Ernesto Guasiruma, del pueblo indígena Embera en el Valle del Cauca, así como de tres personas en proceso de reincorporación en zona rural de La Macarena, Meta, e insta a las autoridades a avanzar en las investigaciones pertinentes.

La Misión de la OEA ha constatado con preocupación la continuidad de afectaciones por parte de grupos armados ilegales, como amenazas, confinamientos y desplazamientos forzados de comunidades en el Alto Baudó (Chocó), Roberto Payán (Nariño), Argelia y El Tambo (Cauca), y de hostigamientos a estaciones de policía en el Norte del Cauca que ponen en alto riesgo a la población civil. Asimismo, la Misión advierte sobre el incremento de tensión social en el marco de las erradicaciones forzadas de cultivos ilícitos en regiones como Caquetá, Putumayo y el Catatumbo, donde se registró una lamentable muerte.

La MAPP/OEA hace un llamado al Estado colombiano a multiplicar las medidas de prevención y protección del liderazgo social y de la población civil que habita zonas fuertemente impactadas por la violencia y la inequidad, reconociendo su preocupación y las diversas iniciativas implementadas hasta la fecha.

La Misión destaca los esfuerzos que están adelantando las autoridades nacionales, regionales y locales para prevenir y contrarrestar los efectos del COVID-19, y los alienta a disponer los recursos y las acciones necesarias para atender a las poblaciones que, en las actuales circunstancias, son vulnerables tanto al virus como a los efectos de las violencias y la desigualdad.

En estas horas difíciles, la MAPP/OEA reitera la exigencia a los grupos armados ilegales a cesar todo tipo de afectación contra la población civil, la infraestructura y el ambiente, así como a respetar la integridad del personal médico, sanitario y humanitario, público y privado, que trabaja incansablemente para afrontar la emergencia sanitaria. Este es un clamor de la sociedad colombiana y de la comunidad internacional.

Finalmente, la MAPP/OEA convoca a la sociedad colombiana en su conjunto a priorizar la convivencia pacífica, el bien colectivo, la solidaridad y el respeto de los derechos fundamentales. En este difícil escenario, en el que se reafirma la urgente necesidad de la paz completa, la Misión reitera su compromiso de seguir apoyando, bajo las actuales medidas de contingencia, a las comunidades e instituciones de Colombia.

MAPP/OEA acompaña comisión de autoridades locales en Putumayo

Gobernación, Alcaldía y entes de salud visitaron a campesinos de San Miguel, en medio de protestas contra la erradicación forzada de cultivos ilícitos.

Monitorear las dinámicas de conflictividad social en el país es uno de los enfoques principales de la MAPP/OEA. Por eso la Misión hizo presencia en la vereda Las Brisas del municipio de San Miguel, en Putumayo, donde desde hace algunas semanas campesinos cultivadores de hoja de coca protestan contra la erradicación.

La Misión acompañó a las autoridades locales a un encuentro con cultivadores y cultivadoras de hoja de coca.

La MAPP/OEA acompañó a una comisión del gobierno local que visitó la zona, con el fin de entender de primera mano las percepciones de la comunidad y servir como puente para el acercamiento con el Estado. Es así como gobierno, entidades de la sociedad civil y manifestantes instalaron mesas de trabajo en temas relacionados con la mejora de la calidad de vida, como salud, enfoque de género y vivienda.

Las mesas de trabajo pueden ser, según la institucionalidad y los liderazgos sociales, el inicio de una eventual negociación entre cultivadores de hoja de coca y el gobierno nacional.

Cultivadores y cultivadoras de hoja de coca protestan en San Miguel, Putumayo, contra la erradicación forzada.

En la comisión estuvieron presentes el área de Derechos Humanos y la Secretaría de Salud de la Gobernación de Putumayo, la alianza de Mujeres Tejedoras por la Vida, la alcaldía de San Miguel, la gerencia del hospital fronterizo del municipio de La Dorada, la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y la red departamental de Derechos Humanos del departamento.

Minga por la reconciliación en El Placer, Putumayo

Minga el Placer Putumayo

Este martes, la comunidad de El Placer, el Ejército y la Policía iniciaron una minga de trabajo para el embellecimiento del espacio público y la construcción de un quiosco que será utilizado en beneficio de la población de esta inspección del Valle del Guamuez.

Esta jornada es el resultado de más de dos años de trabajo, en el que la Unidad de Restitución de Tierras (URT), en cumplimiento de diferentes sentencias de restitución, adelantó un proceso de acercamiento entre los habitantes de El Placer y la fuerza pública. En las distintas etapas de este proceso, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP/OEA) acompañó tanto a la URT, como a las comunidades y miembros de la fuerza pública que participaron en este acercamiento.

La comunidad de El Placer, quien regresó en 2016 a su territorio y quien actualmente se encuentra en un proceso de restitución, fue víctima de las afectaciones causadas por la presencia de las FARC-EP y las AUC, y como muchas poblaciones del departamento también ha sido víctima de la estigmatización.

Para superar los prejuicios y generar un espacio propicio para la reconciliación, la URT y la MAPP/OEA trabajaron con la fuerza pública y las comunidades. Con cada grupo por aparte, se desarrollaron talleres con el fin de generar conciencia y reconocimiento del otro, buscando así la eliminación de las prevenciones existentes por causa del conflicto. Esta metodología finalizó con talleres conjuntos, en los que, frente a frente, tanto la población civil como fuerza pública se pudieron reencontrar y dialogar.

Hoy, el deshierbe, las plantas sembradas y el compartir una olla comunitaria, son el símbolo de reconciliación, que permitirá avanzar en la construcción de paz en el Valle del Guamuez.