Un documental que muestra el camino de ocho asociaciones de víctimas a la justicia transicional 

10 marzo, 2022

Con la presentación de un documental finalizó el acompañamiento de la MAPP/OEA a ocho comunidades afectadas por el conflicto armado, quienes le entregaron sus informes a la JEP y fortalecieron sus capacidades para construir verdad, contribuir a la memoria y acceder a la justicia. 

El Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá fue el escenario de un encuentro inédito: Mujeres, hombres y jóvenes de ocho territorios del país se encontraron en una sola búsqueda: el camino hacia la justicia transicional. Llegaron desde Chocó, Nariño, Antioquia, Guaviare, Caquetá, Córdoba, Arauca y Norte de Santander para asistir a un evento que era, a la vez, un homenaje a su lucha y resistencia. 

En medio de tímidos saludos, fueron construyendo un único mandala en el centro del escenario. Cada comunidad incluyó elementos típicos de su región: alimentos, artesanías, tejidos, flores aromáticas y frutas que convirtieron la tarima en una representación de la diversidad del proyecto del que hicieron parte durante ocho meses, “Comunidad camino a la justicia”, y que ese día las convocó a juntarse.

“Este cierre es un abrir de puertas, para poder resarcir las tragedias de la guerra. Hoy resurgen nuestras esperanzas, y una oportunidad para decir que hemos sobrevivido y que queremos justicia”, señaló uno de los miembros del Pueblo Korebaju, del Caquetá. 

Representantes de las ocho comunidades participaron en un ritual de armonización, que abrió el evento. Allí recordaron a sus seres queridos, ratificaron sus luchas y manifestaron la esperanza de que la entrega de estos informes ante la JEP sea determinante en su camino hacia la justicia. Ellas y ellos, así como representantes de la MAPP/OEA, la JEP, la Procuraduría General de la Nación y el embajador de Alemania, Peter Ptassek, encendieron una vela como acto simbólico. 

Tras la armonización, las luces del auditorio se apagaron. Durante 23 minutos las y los representantes de las comunidades pudieron ver reflejado el proceso en un documental. Una pieza audiovisual que rescató los momentos más humanos, más importantes y más emotivos del camino que emprendieron las víctimas para construir el informe y fortalecer sus capacidades en liderazgo, derechos humanos y resolución de conflictos.

Documental Comunidades Camino a la Justicia

“Tuvimos oportunidad de sacar la verdad, que estuvo guardada en nuestros corazones, y detrás de las puertas y las paredes. Nos tocó llorar. Este proyecto nos dió oportunidad para escucharnos”, señaló una de las lideresas de La Juntanza de Chocó, que agrupa a asociaciones de víctimas que se unieron para construir un informe sobre la violencia sexual que sufrieron en el marco del conflicto armado. 

Al verse en la pantalla, las víctimas sonreían, se tomaban fotos y se miraban alegres. La pieza audiovisual es también en un ejercicio de memoria, un recordatorio del camino hacia la justicia y un ejemplo de la resistencia de cada una de estas comunidades. Tras la muestra del documental, las víctimas conversaron durante más de 2 horas sobre el impacto del proyecto y sus expectativas. 

“Agradecemos los informes que han presentado, porque expresan la activa participación de las víctimas en la Jurisdicción y son la base para determinar máximos responsables y brindar justicia. Gran parte de los avances de la Jurisdicción se han dado por el apoyo de la comunidad internacional, con un aporte destacado de MAPP/OEA”, señaló la magistrada Xiomara Balanta, quien también asistió al evento. 

Con el desarrollo de este proyecto, que implicó el apoyo de ocho equipos regionales, la realización de más de 35 encuentros con las víctimas y un despliegue territorial importante, la Misión reafirma su apoyo al Sistema Integral para la Paz y a las víctimas del conflicto armado en la búsqueda de una Paz Completa. 

“Nos mueven las víctimas, y su centralidad. Son nuestro motor, nuestras ruedas y nuestro compromiso”, concluyó Daniel Millares, coordinador del área de Justicia de la MAPP/OEA. 

Así fue la Escuela de Liderazgo del proyecto “Comunidades camino a la justicia”

9 marzo, 2022

Organizaciones de víctimas en Antioquia, Arauca, Caquetá, Chocó, Córdoba, Guaviare, Nariño y Norte de Santander participaron en escuelas de liderazgo para fortalecer sus habilidades en mecanismos judiciales, de prevención y protección de violencias, de la mano de la institucionalidad local, regional y nacional.

Luego de presentar sus informes ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en diciembre de 2021, las ocho asociaciones de víctimas del proyecto “Comunidades camino a la justicia” también participaron de escuelas de liderazgo en los territorios, con el apoyo del Gobierno de Alemania y la MAPP/OEA.

Quienes participaron de estas escuelas fortalecieron sus capacidades existentes y encontraron nuevas herramientas para acceder a la justicia y aportar a la lucha contra la impunidad. A la par, en cada territorio los talleres se enfocaron en asuntos específicos según las necesidades de cada asociación o comunidad.

A la Mesa de Víctimas de Anorí el tema que más les entusiasmó fue el de mecanismos para la defensa y protección de los Derechos Humanos, pues consideran que la tutela, las acciones de grupo populares y los derechos de petición, entre otros, son herramientas útiles para para proteger y garantizar los derechos de aquellas comunidades que representan.

Néstor Torres, Coordinador de la Mesa de Víctimas de Anorí, destaca el alcance que tuvo la Escuela en otros municipios del departamento, pues “se logró articular a las mesas de víctimas de Campamento, Angostura, Yalí, Amalfi y Guadalupe para que sus integrantes también llevaran estos aprendizajes a sus municipios”.

Con el Pueblo Hitnü, en Arauca, la Escuela se realizó en tres momentos: un encuentro intergeneracional en el que participaron diferentes asentamientos, un diálogo intergeneracional para profundizar en la experiencia de construcción de los reglamentos internos de cada resguardo, y un momento enfocado en los mecanismos de autoprotección. También se facilitó la reactivación del diálogo entre los distintos asentamientos y clanes, además de que se dieron reencuentros con comunidades que sufrieron desplazamiento y habían perdido contacto con su pueblo.

El profesor del Pueblo Hitnü y participante de la escuela, Darwin García, destaca que se generaron espacios para intercambiar conocimientos ancestrales que incluyeron cantos, fogatas, tejidos y juegos deportivos, lo que fortaleció los liderazgos y los lazos comunitarios.  

En la Escuela de Liderazgo con el Pueblo Korebaju se promovieron constantemente las prácticas ancestrales, generando espacios de armonización donde se establecieron lazos de confianza entre el equipo de la MAPP/OEA y los integrantes de este pueblo. Todos los grupos poblacionales participaron, lo que permitió la apropiación de aprendizajes en las diferentes generaciones del pueblo, así como el protagonismo de jóvenes y mujeres en espacios de toma de decisiones. En resumen, esta Escuela ha dejado al Pueblo Korebaju con muchas ganas de seguir trabajando y de participar en escenarios de toma de decisiones, importantes para su pervivencia y su historia.

“Fue una experiencia muy bonita porque fue una oportunidad para que las mujeres hablaran”, destaca Gonzalo Gasca, líder del Pueblo Korebaju.

La Escuela de Lideresas en Chocó, con el colectivo La Juntanza, fue la única escuela exclusiva para mujeres dentro del proyecto. Tuvo el objetivo de llegar a las subregiones del Chocó de manera itinerante mediante espacios de diálogo y reflexión sobre temas como el empoderamiento de las mujeres, los primeros auxilios psicológicos y la autoprotección feminista. A través de la Escuela, las mujeres se fortalecieron como lideresas y se formaron para reaccionar ante diferentes situaciones de crisis que se puedan presentar en el territorio o en escenarios hostiles tales como las etapas judiciales avanzadas en la JEP, además de que aumentaron sus niveles de sororidad.

Arlenis Moreno, integrante de La Juntanza del Chocó y participante de la Escuela señaló que: “Me gustó mucho porque aprendí muchos temas que yo no conocía, como las funciones de una lideresa. Además aprendí a defenderme y a ayudar a una compañera que ha sido maltratada”.

Los espacios de formación con la Mesa de Víctimas de Montelíbano se desarrollaron en Tierradentro, en articulación con la Defensoría Regional del Sur de Córdoba. Entre los temas abordados, el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición y las violencias basadas en género fueron los que más llamaron la atención entre los participantes. Según ellos, la Escuela se convirtió en un escenario de encuentros e intercambio de ideas, en una vía para visibilizar el territorio, y en una instancia para fortalecer la interlocución con entidades estatales. También, posibilitó la reflexión y análisis de problemáticas, ya que se brindaron herramientas para pensar desde distintas perspectivas y poder abordar las situaciones que se presentan en los contextos rurales.

“He aprendido sobre los derechos que tenemos como mujeres, esa es la parte que más me ha gustado porque no tenía tanto conocimiento sobre esto. Todos los temas han sido muy buenos, no solamente desde lo personal, sino para poder ayudar a la comunidad”. Yamilde Mildred Ensuncho, participante en Córdoba.

La Escuela de Liderazgo con la Asociación de Mujeres Víctimas de Desaparición Forzada del Guaviare, ASOVIG, se desarrolló con hombres y mujeres de diferentes edades y municipios del Guaviare. Igual que en otros territorios donde tuvo presencia el proyecto, uno de los temas que más llamó la atención fue el de los mecanismos de protección de derechos y control social, pues permitió a los participantes empoderarse como ciudadanos, fortalecer su autonomía y activar canales de acceso de la justicia. Fue, además, una oportunidad de estrechar lazos entre la comunidad y la institucionalidad.

“Algo valioso e importante que yo aprendí fue saber a dónde dirigirme, a qué entidades, para yo poder averiguar por el caso de los desaparecidos. Me parece que eso es algo muy importante para nosotras las víctimas, porque estábamos ignorando muchas cosas”. María Nuri Quintero, integrante de ASOVIG.

En La Victoria, corregimiento de Ipiales, en Nariño, la Escuela se desarrolló con la Asociación Victoria en Paz, a través de un ejercicio de concertación comunitaria y de gestión de alianzas interinstitucionales. Allí se realizó un diplomado en políticas públicas en conjunto con la Defensoría Regional del Pueblo y un seminario de profundización.  Entre las temáticas que más han interesado a la comunidad de este territorio se detacan la justicia ambiental, la justicia con enfoque de género, y la formulación y gestión de proyectos comunitarios.

“En la Escuela de Liderazgo La comunidad ha cambiado en la manera de hacer valer sus derechos y ha permitido que podamos hacer planes de acción para el desarrollo de nuestro territorio” Mónica Ávila, integrante del grupo de jóvenes de La Victoria.

La Nación Barí, en Norte de Santander, realizó actividades de identificación y afectación del territorio y la ubicación de ancestros, entre otros, debido a que por muchos años el conflicto armado les impidió desarrollar sus actividades culturales regulares. Este pueblo indígena escribió “El cuaderno de la memoria” en el que registró hechos determinantes, pues como parte del proyecto la comunidad identificó que habían olvidado fechas, datos, lugares y situaciones importantes ocurridas en su territorio.

Para Cesar Abitubayeya, integrante del pueblo y participante de la escuela: “La importancia de esta Escuela es formar a la juventud y a los niños; que ellos recuerden el esquema de justicia propia, en la vida cotidiana y en el Pueblo Barí”.

La MAPP/OEA sigue apostando por el fortalecimiento de los liderazgos y sigue acompañando a las víctimas del conflicto armado en su acceso a la verdad, justicia, reparación y no repetición, entendiendo que la garantía de estos derechos es fundamental para la construcción de una Paz Completa.  La Misión agradece la generosidad del Gobierno de Alemania para desarrollar este proceso, y resalta el interés y el esfuerzo continuo de las comunidades para apropiar este proceso de formación.

MAPP/OEA participó del curso para candidatas “Josefina Valencia”

14 febrero, 2022

El pasado 28 de enero, la MAPP/OEA compartió sus perspectivas sobre la agenda de género y paz en la política electoral durante el curso “Josefina Valencia”, organizado por la CIM/OEA, la Escuela de Gobierno de la OEA, el CNE y la MAPP/OEA, con el apoyo de AECID y los gobiernos de Italia y Portugal. En este espacio de formación, que se llevó a cabo del 20 de enero al 02 de febrero, las candidatas, dentro de las que se encontraban candidatas a las Curules de Paz, recibieron herramientas para liderar una campaña electoral con enfoque de género, elemento indispensable para el fortalecimiento de sus liderazgos políticos. También aprendieron sobre comunicación política, seguridad digital, claves para la negociación y redes sociales.

Durante el encuentro, la MAPP/OEA hizo un recorrido histórico sobre la participación de las mujeres en los acuerdos de paz. Allí se destacó la creación de un mecanismo de seguimiento a los acuerdos de paz desde el enfoque de género. Se trata de la Instancia Especial de Mujeres de la CSIVI,  producto del Acuerdo de Paz de La Habana. La Misión acompañó el proceso de elecciones de esta Instancia en los 32 departamentos del país durante el 2021 y fue la entidad encargada de custodiar los resultados de cada una de las asambleas.  

Asimismo, la MAPP/OEA señaló que la agenda de género y paz jugará un rol especial en las elecciones de este año, particularmente en las denominadas “Curules de Paz”, que se configuran como una oportunidad de representación política para las víctimas del conflicto y los territorios más afectados, así como una medida de reparación de víctimas e integración para las comunidades.

Para Waldis Hurtado, participante del curso, estos espacios de formación les permiten tener cada vez más herramientas para destacarse en su rol como lideresas.

La MAPP/OEA promovió la participación en el curso de las candidatas a las “Curules de Paz”, al tiempo que visibilizó los retos que enfrentan para la paridad efectiva, es decir, para que al menos la mitad de las 16 nuevas circunscripciones en la Cámara de Representantes sean ocupadas por mujeres. También señaló la importancia de que estas “Curules de Paz” tengan una articulación cercana y fluida con las plataformas de mujeres, especialmente con las que representan a los territorios más afectados por la violencia, para que sus necesidades lleguen a escenarios de toma de decisiones y para que se sigan impulsando medidas de género y paz.

La MAPP/OEA reconoce y destaca el papel de las mujeres en la construcción de Paz, y seguirá acompañando a las candidatas y los esfuerzos por salvaguardar el carácter democrático e incluyente de las elecciones.


Propuestas de víctimas en el exterior período 2021 – 2023

9 noviembre, 2021

Conozca las propuestas de los postulados por las Organizaciones de Víctimas en el Exterior, que aspiran pertenecer a la Mesa Nacional de Participación Efectiva de las Víctimas periodo 2021-2023

A través de este sitio web se podrán conocer las propuestas enviadas por las personas postuladas desde las Organizaciones de Víctimas en el exterior, quienes buscan incidir en política pública que las involucra por medio de la Mesa Nacional de Participación Efectiva de Víctimas, que serán elegidas en noviembre de 2021, y las cuales voluntariamente se acogieron a los términos y condiciones descritos para el proceso.

Este espacio es de carácter temporal y estará a disposición del público hasta 29 de noviembre del año en curso.

Esta publicación no compromete a ninguna de las Entidades ni Organizaciones que acompañan el proceso, ni a los postulados o sus propuestas, siendo un ejercicio que pretende exclusivamente, contribuir a las garantías para el debido proceso.

Países aliados en la Construcción de Paz visitaron Guaviare y Norte de Santander

11 octubre, 2021

Entre el 20 y el 23 de septiembre, delegaciones de Alemania, Canadá, España, Hungría, Reino Unido y Suecia se reunieron con liderazgos sociales, representantes de víctimas, mujeres, jóvenes e institucionalidad local para discutir la agenda de Paz en esas regiones.

El logro de una Paz Completa no sería posible sin el apoyo de la comunidad internacional. Por eso, desde la MAPP/OEA propiciamos espacios de interacción entre estos países aliados y los sectores decisivos en la implementación de políticas públicas e iniciativas ciudadanas de Paz. En esta ocasión, Guaviare y Norte de Santander recibieron a esta comisión.

Representantes de Canadá, Suecia y España realizaron visitas en San José del Guaviare, El Retorno y Calamar, encuentros en los que además de intercambiar con representantes de la Alcaldía y la Gobernación, también tuvieron espacios con la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, la Brigada de Selva 22 del Ejército, la Defensoría del Pueblo y la Fundación para la conservación y el desarrollo sostenible FCDD.

Estos recorridos también permitieron escuchar a personas de las veredas Puerto Gaviotas y La Marina, espacios en los que la comunidad pudo expresar los retos y avances del proceso de paz en este territorio.

Para Melesio García, habitante de Puerto Gaviotas, esta visita fue de gran relevancia, ya que “con esa información que están recogiendo y con las inquietudes de la comunidad, estoy seguro de que algo se va a reflejar en favor de nuestra comunidad”.

En Norte de Santander se realizaron visitas a los municipios de Convención, Ocaña y Teorama, en las que se reunieron con alcaldías, liderazgos sociales, comunales, de mujeres y jóvenes; organizaciones sociales y campesinas (CISCA, ASCAMCAT, MCP, ASUNCAT); Fuerza Pública, representantes del pueblo indígena Barí, la Red de Mujeres del Catatumbo, entre otros actores relevantes en la agenda de paz de la región.

“Pudimos dar un balance acerca del desarrollo que hemos tenido en la implementación de los acuerdos de paz, para nosotros es muy importante poder contar con esta visita en el municipio de Teorama” aseguró Robinson Salazar, Alcalde de Teorama.

Los representantes de la comunidad internacional también destacaron estos encuentros como una oportunidad para conocer las realidades de los territorios y para enfocar sus acciones relacionadas con la implementación de los acuerdos de paz. A través de estas visitas, los países que apoyan a la MAPP/OEA reafirman su voluntad de acompañar a las colombianas y a los colombianos en la construcción de una Paz Completa.

Así caminan hacia la justicia ocho comunidades de Colombia

14 septiembre, 2021

Con Comunidades camino a la justicia, una apuesta de la MAPP/OEA y el Gobierno de Alemania, organizaciones de víctimas en Antioquia, Arauca, Caquetá, Chocó, Córdoba, Guaviare, Nariño y Norte de Santander construyen informes para presentar ante la Jurisdicción Especial para la Paz.

Estos informes tienen el fin de poner en conocimiento de la JEP aquellos crímenes atroces que sufrieron para que esta jurisdicción pueda avanzar en las medidas de justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición encomendadas en el Acuerdo Final.

Comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinas y de mujeres son las protagonistas de Comunidades camino a la justicia, un proyecto que se viene desarrollando en ocho departamentos del país y que ha traído profundas reflexiones y aprendizajes sobre lo sucedido durante el conflicto armado, y las huellas que ha dejado.  

El proceso de construcción de los informes, que inició en junio de 2021, ya se encuentra en su etapa final. Ha contado con el acompañamiento de profesionales que, a través de talleres y encuentros con las comunidades, han guiado el ejercicio que permitirá a las comunidades aportar a los fines de la Justicia Transicional y la reconciliación.

A fuerza de valentía y dignidad, cada una de estas comunidades y organizaciones de víctimas caminan hacia la justicia.

Con la Mesa de Víctimas de Anorí, Antioquia, se han hecho jornadas de recolección de información a través de ejercicio de cartografía social, con el fin de plasmar en el mapa del municipio los hechos de violencia más representativos y con impacto colectivo. También se han realizado entrevistas con líderes y lideresas de distintas zonas del municipio con el fin de terminar con mayor certeza elementos de modo, tiempo y lugar de estas violaciones a los derechos humanos.

Se trata de un proceso relevante para esta comunidad, pues ayuda a darle cuerpo al discurso y a las acciones de paz, para que se conviertan en realidad para las víctimas.

En Chocó, la construcción del informe ha sido todo un reto, ya que la situación de orden público ha impedido denuncias respecto a los delitos de violencia sexual en el marco del conflicto armado. Sin embargo, gracias a la articulación con organizaciones de mujeres como La Juntanza, se han establecido lazos de confianza y se ha construido un proceso desde la sororidad, en el que las mujeres chocoanas dan una lección de amor y vida al territorio.

Los talleres han incorporado una metodología lúdica acompañada de la mandala, una actividad tradicional de las mujeres afrodescendientes y negras que representa las intenciones o deseos respecto a su territorio, al tiempo que ayuda a medir puntos energéticos para sanar y cultivar el amor propio.

Con la Asociación de Mujeres Víctimas de Desaparición Forzada del Guaviare (Asovig) se han desarrollado espacios grupales e individuales que han contado con acompañamiento psicosocial. Se construyeron las historias de vida de las participantes, para que cada una pudiese narrar los hechos desde su propia perspectiva. Asimismo, la JEP facilitó una capacitación en Trabajos, obras y actividades con contenido restaurador reparador (TOAR), lo que permitió que las víctimas tuvieran contacto directo con la institución a la que posteriormente le entregarán su informe.

En Montelíbano, Córdoba, se ha desarrollado cartografía social, líneas de tiempo, entrevistas semiestructuradas y diversas herramientas de carácter colectivo para recrear la historia a partir de discusiones e intercambio de experiencias sobre el conflicto armado. En este proceso ha sido vital el apoyo psicosocial, que ha permitido reconocer las vivencias, experiencias individuales y familiares, generar más confianza y valorar la dimensión del daño en las familias y personas.

Los y las participantes se sienten reconocidas. Perciben que su historia es relevante y necesita ser visibilizada. Para muchas, incluso, esta ha significado la primera vez que han podido hablar sobre su historia y esto ha tenido un impacto positivo en sus vidas.

El Pueblo Coreguaje, ubicado en el Caquetá, eligió para el desarrollo de las actividades el Resguardo Indígena de Agua Negra, un lugar de su territorio donde se sienten protegidos por sus ancestros y en contacto con la tierra, la naturaleza y los espíritus. Los testimonios han sido trabajados de manera colectiva por petición del pueblo y sus autoridades, lo que ha representado mucha riqueza. Uno de los logros de este proceso ha sido la construcción de confianza con los integrantes del pueblo, quienes destacan Comunidades camino a la justicia como una forma de construir memoria, de reconocer lo que ha ocurrido en su territorio a causa del conflicto y sobre todo de dar cuenta de los delitos cometidos en contra de las comunidades indígenas.   

Con el Pueblo Barí, ubicado en Norte de Santander, el proceso también ha sido participativo. Con el acompañamiento de la MAPP/OEA, los Barí han hecho énfasis en la forma en la que el conflicto armado afectó su cultura, su relación con el territorio y sus costumbres ancestrales. Se priorizaron las cuatro comunidades que hacen parte de la construcción del relato. Para este pueblo, lo más importante es la apropiación del informe, ya que es un documento de ellos y para ellos, por lo que han participado activamente de los talleres y de sus resultados. 

En el Pueblo Hitnu, ubicado en Arauca, se han realizado visitas domiciliarias y entrevistas familiares, usando el genograma y el familiograma como instrumentos de registro que permiten identificar las dinámicas, relaciones, evolución y composición de las familias. Estos espacios han posibilitado construir lazos de confianza, así como reconocer la cotidianidad, espacios y perspectivas de quienes participan. Durante los encuentros grupales también se realizaron actividades para­ intercambiar experiencias, emociones y sensaciones sobre las violaciones a los derechos humanos que sufrieron durante el conflicto armado.

En La Victoria, Ipiales, se han utilizado estrategias como cuadros escénicos teatrales, preparación de recetas y diseño de mapas para la recolección de información. Con esta comunidad, la construcción de lazos de confianza se ha dado gracias al acompañamiento de gestorías comunitarias y de la generación de puentes con la institucionalidad para potenciar las capacidades organizativas. El interés específico en el territorio es avanzar en la implementación de propuestas de reparación para restablecer los derechos de la comunidad víctima e impulsar el desarrollo.

La MAPP/OEA y el Gobierno de Alemania acompañan el trabajo que viene adelantando la JEP, pues consideran que la justicia transicional es una herramienta fundamental para garantizar el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. Por eso, a través de Comunidades camino a la justicia apoyan a las comunidades para participar en esta jurisdicción, producir sus informes, y visibilizar los crímenes de lesa humanidad y las graves violaciones al DIH que sufrieron, a la vez que construyen memoria para avanzar.

Procuraduría General de la Nación se fortalece en diálogo social

11 agosto, 2021

Durante tres meses, la MAPP/OEA desarrolló un proceso de capacitación  con más de 40 funcionarios y funcionarias de la Procuraduría General de la Nación, para el fortalecimiento de sus habilidades para el diálogo social, los roles y funciones de terceros, la construcción de consensos y la transformación de conflictos sociales en Colombia.

Dicho proceso constituye una de las líneas de apoyo de la MAPP/OEA a la Procuraduría, reconociéndole como un actor clave en el abordaje de la conflictividad social y sus conflictos sociales específicos.

A lo largo de 10 jornadas entre los meses de junio, julio y agosto, se construyó una comunidad de confianza, aprendizaje e intercambio de experiencias relacionadas con el diálogo social, la construcción de paz y los roles desempeñados por funcionarios y funcionarias y el equipo facilitador de la MAPP/OEA.

La clausura del proceso de capacitación, se realizó el 10 de agosto y contó con la presencia de Margarita Cabello, Procuradora General de la Nación, quien destacó que el proceso de capacitación ha contribuido aresaltar el diálogo social como una herramienta valiosa y útil para el fortalecimiento y la protección de la democracia, para el fortalecimiento del derecho a la protección ciudadana y para el fortalecimiento de la construcción de paz en nuestro país”.

Roberto Menéndez, Jefe de Misión de la MAPP/OEA, agradeció la confianza de la Procuraduría y señaló que “la Paz Completa exige de la participación de toda la sociedad y requiere especialmente una institucionalidad activa, presente, comprometida, fortalecida y capaz, que, de la mano de las diferentes expresiones organizadas de la sociedad, pueda resolver todos los desafíos y las diferencias que las conflictividades sociales nos presentan”.

Y es que justamente los funcionarios y funcionarias de la Procuraduría son vitales para dinamizar mesas de diálogo y garantizar la implementación efectiva de las Políticas Públicas de Paz en los territorios. Por ello, fortalecerles a través de estas alianzas colaborativas contribuye directamente al abordaje de la conflictividad social y a la Paz territorial.

Con estos procesos de formación, la Misión de la OEA reafirma su compromiso con la promoción del diálogo social, la transformación de conflictos y la construcción de consensos para el logro de una Paz Completa en los territorios más afectados por el conflicto armado y otras violencias. Por ello, continuará apoyando a otros actores de la institucionalidad y sociedad civil colombiana con procesos similares tanto a nivel nacional como en sus territorios.

Consejeros y consejeras de Paz de La Guajira fortalecieron sus capacidades para el diálogo social

10 agosto, 2021

Junto a la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y la gobernación de La Guajira, la MAPP/OEA continúa el proceso de fortalecimiento de capacidades en diálogo, transformación de conflictos sociales y construcción de consensos.

Durante nueve encuentros virtuales, los consejeros y consejeras se encontraron para discutir y aprender sobre los principios del diálogo, las habilidades para una comunicación constructiva y la importancia de escuchar. Además adquirieron diferentes herramientas para construir consensos, que serán útiles en sus tareas como constructores y constructoras de paz en sus territorios.

Para Herbert Ortega, coordinador del área de Fortalecimiento de Capacidades de la MAPP/OEA, estos espacios de formación son fundamentales ya que “el Consejo de Paz es para dialogar y para que lleguen distintas ideas y propuestas con el propósito de construir inteligencia colectiva y acuerdos consensuados. Como consejeros y consejeras deben contribuir a respuestas creativas y sostenibles a problemas de su territorio”.

Estos encuentros permiten fortalecer los Consejos de Paz desde adentro, y se convierten en una vía para apostarle a la paz territorial. Además incentivan la participación en estos espacios, que son fundamentales para la construcción de consensos y para que las y los representantes de las comunidades puedan llevar sus requerimientos y solicitudes a otras instancias más fácilmente.

Para Julio Larios Rios, participante del espacio de fortalecimiento, “esta capacitación nos ha servido mucho para mejorar en los procesos de diálogo, de consenso y de entendimiento entre las comunidades, para poderlo practicar con el deseo plano de desarrollar la paz en el territorio y alcanzar una convivencia pacífica”. Asimismo, Roberto Murgas, quien también asistió al espacio virtual, destacó que “esta capacitación nos va a servir como base para ayudar a resolver los problemas que se presenten dentro de la comunidad”.

El Secretario de Gobierno de La Guajira, Jairo Alfonso Aguilar Deluque, agradeció el espacio y destacó la importancia de seguir trabajando para alcanzar la paz en todo el territorio nacional. Desde la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, Juan Carlos Barbosa mencionó que “este fue un gran proceso de aprendizaje para todos y para todas, en un Consejo de Paz tan diverso, con tantas opiniones, ideologías y pensamientos diferentes, y en el que hemos avanzado precisamente en reconocer que también podemos construir desde la diferencia y a pesar de la diferencia”.

En este encuentro de cierre, también hubo espacio para que los consejeros y las consejeras compartieran recomendaciones para las demás personas asistentes. “Como conciliadores y consejeros, debemos saber en qué tono se van a expresar las palabras, es lo que yo le aconsejo a mis compañeros”, señaló María Lenis Jiménez, participante.

La MAPP/OEA reafirma su compromiso con el fortalecimiento de los Consejos Territoriales de Paz, espacios de participación fundamentales para dialogar, construir e implementar políticas de paz en los territorios y caminar hacia la Paz Completa.

“Comunidades camino a la justicia”, la nueva apuesta de cooperación para la paz entre Alemania y la MAPP/OEA

12 julio, 2021

Ocho comunidades y organizaciones de víctimas trabajan desde mayo en la elaboración de informes para entregar a la Justicia Especial para la Paz – JEP y en la creación de escuelas de liderazgos sociales.

Como parte de la apuesta de la MAPP/OEA y el Gobierno de Alemania de fortalecer la centralidad de las víctimas en el acceso a sus derechos y la implementación de políticas públicas de Paz, nace “Comunidades camino a la justicia”. Un proyecto que le va a permitir a comunidades de Antioquia, Arauca, Caquetá, Chocó, Córdoba, Guaviare, Nariño y Norte de Santander participar efectivamente ante la JEP y, al mismo tiempo, fortalecer sus liderazgos, lo que redundará en un mejor acceso de las víctimas al Sistema Integral para la Paz.

En cada comunidad, el proceso consta de cuatro talleres para la construcción de cada uno de los informes. Este ejercicio metodológico cuenta con el acompañamiento cercano e inmediato de la Misión, así como apoyo psicosocial durante la entrega de testimonios sobre los hechos victimizantes en el marco del conflicto armado.

En cuanto a la Escuela de líderes, que se desarrollará de septiembre a marzo de 2022, se realizarán ocho talleres que abordarán temas específicos según los intereses de cada comunidad. En las escuelas también participarán entidades de la institucionalidad local, regional y nacional, buscando dotar a las personas participantes de herramientas sobre mecanismos de prevención y protección de violencias, así como fortalecer los canales de comunicación con representantes de estas entidades en sus territorios.

Para Jorge Elías Ortiz Lopera, representante de la vereda El Carmín y participante del proyecto en Anorí, este proceso es importante “porque, aunque hay voluntad, hay muchas falencias pues el tema de la jurisdicción no ha sido socializado o concertado con las comunidades en su totalidad para que pueda llegar a donde tiene que llegar”.

“La Paz no es fácil. Pero con procesos como estos nos ilusionamos con la posibilidad de que se respeten nuestros derechos y que pronto el Estado pueda estar presente en nuestro territorio. Nos sentimos olvidados por el Estado colombiano”, señala Felipe Chacua habitante del corregimiento de La Victoria, en Nariño.

Con “Comunidades camino a la justicia”, la MAPP/OEA y el Gobierno de Alemania reafirman su compromiso de seguir acompañando a las víctimas, a las comunidades y a la institucionalidad colombiana en la tarea impostergable de construir paz. También, en la búsqueda y consecución de derechos fundamentales, arrebatados por décadas de violencia armada, como la verdad y la justicia.

MAPP/OEA participa del Observatorio de violencia contra las mujeres en política

30 junio, 2021

Esta iniciativa busca recopilar información, generar conocimiento y visibilizar la violencia contra las mujeres que participan en procesos políticos en Colombia.  

El Observatorio de violencia contra mujeres en política es una red de actores de la cooperación internacional y del Estado que, a partir del trabajo colaborativo e interdisciplinar, busca ser un punto de referencia para personas y entidades que trabajen en favor de la mitigación de la violencia de género en el campo de la participación política y electoral en Colombia. La MAPP/OEA es uno de los organismos internacionales que integra este Observatorio.  

Además, desde 2018 la MAPP/OEA monitorea y acompaña el ejercicio político de las mandatarias y candidatas en las zonas más afectadas por el conflicto armado, la criminalidad y la inequidad. Esto le permite a la Misión evidenciar de primera mano las afectaciones que sufren y visibilizar en la agenda pública las brechas que enfrentan las mujeres en estos territorios.

Para Yeimi Suárez, excandidata al Concejo de Saravena “la MAPP OEA ha sido de gran apoyo para la participación de las mujeres en la política, ya que en el caso de Arauca ha permitido construir un espacio autónomo donde convergemos gran parte de las mujeres y que ha generado lazos de unión”.

El lanzamiento digital de este espacio se realizó el 30 de junio. Con su participación en este Observatorio “la Misión aporta una visión que integra las afectaciones del conflicto armado, las agendas de construcción de paz y la participación política de las mujeres. Esta mirada integral contribuye a que las estrategias sean más acordes a las realidades que ellas afrontan en los distintos territorios”, señala Edelma Gómez, Coordinadora de Construcción de Paz de la MAPP/OEA.

Para Yeimi Suarez, esta iniciativa “es una forma de garantizar la participación efectiva de la mujer en la vida política con un enfoque de género, donde no se trata de participar por cumplir, sino de mejorar la calidad de vida de las mujeres y de paso la de sus familias”.

Como parte de este Observatorio, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz reitera que el logro de una Paz Completa sólo será posible con la llegada de más mujeres a cargos de poder local, departamental y nacional, y con mayores garantías para el ejercicio de su liderazgo político.