Comunicado: MAPP/OEA expresa preocupación por persistentes afectaciones a población civil del Bajo Cauca

Bogotá, 22 de febrero de 2018. La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) se une a las voces de preocupación y rechazo frente a los desplazamientos forzados y graves afectaciones que sufre la población civil de diferentes veredas de Cáceres y Tarazá (Antioquia) y San José de Uré (Cordoba) generadas a raíz de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales.

En Cáceres, los enfrentamientos y amenazas de nuevos enfrentamientos entre estructuras armadas por el control ilegal del territorio han provocado el desplazamiento de cerca de 1.500 personas, desde mediados de enero hasta la fecha, según cifras de la Alcaldía. En Tarazá, la MAPP/OEA ha tenido conocimiento del desplazamiento de más de 50 personas. Comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas del pueblo Zenú se han desplazado hacia el casco urbano, y en menor medida hacia Caucasia y Medellín. También se registran violaciones de derechos humanos en San José de Uré, sur de Córdoba.

La Misión ha constatado en terreno que las hostilidades entre grupos ilegales continúan y, con ello, las afectaciones a la población civil. Además del desplazamiento, también se registran homicidios y confinamiento de comunidades intimidadas por el accionar de estructuras ilegales.

En el marco de su mandato, la MAPP/OEA ha dado a conocer de manera oportuna al Gobierno nacional los escenarios de afectación que están sufriendo las comunidades del Bajo Cauca y del sur de Córdoba.

La Misión reconoce las acciones y esfuerzos que la institucionalidad está adelantando en el país y en la zona. Preocupa a la MAPP/OEA que los hechos de violencia y victimización continuen o aumenten en el futuro cercano en estos territorios. También preocupa la emergencia social y humanitaria que enfrentan las poblaciones desplazadas, así como la capacidad local para atenderla de manera oportuna e integral.

En este sentido, la MAPP/OEA renueva su llamado al Gobierno nacional para brindar garantías efectivas de prevención de afectaciones, protección de la población y garantías de no repetición para esta población, históricamente afectada por la violencia armada y criminal. Asimismo, a las autoridades regionales y a la comunidad internacional para aunar esfuerzos tendientes a aliviar las difíciles condiciones de desarraigo.

La Misión continuará en el territorio acompañando a las comunidades e instituciones para articular esfuerzos tendientes a encontrar salidas a las graves afectaciones que tienen lugar, y para fortalecer las iniciativas de construcción de la paz que todos anhelamos.