Bogotá, 9 de abril de 2026. La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) reafirma su compromiso de acompañar a las víctimas, las comunidades y la institucionalidad en los territorios más afectados por el conflicto armado, para avanzar en la atención, justicia y reparación integral de las víctimas.
La Misión ha identificado una oportunidad para mantener y reforzar la estructura institucional del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV) para el cumplimiento de su deber y la garantía del goce efectivo de los derechos de las víctimas.
En ese sentido, frente a los graves riesgos derivados de la intensificación del conflicto armado, la Misión ha evidenciado la débil respuesta institucional en la activación de rutas de atención y entrega de ayudas humanitarias de emergencia; limitaciones en la protección a liderazgos y comunidades; y fallas de coordinación entre las entidades del SNARIV.
Por ende, en la Conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, la MAPP/OEA hace un llamado a garantizar los derechos y la participación efectiva de las víctimas en los espacios del Sistema, considerando los retos en la operatividad de los Comités Territoriales de Justicia Transicional. Además, la Misión resalta la necesidad imperiosa de reforzar la escucha de la voz de las víctimas, especialmente en las zonas que están bajo regulación, por parte de grupos armados.
En el marco del proceso de reparación colectiva del Organismo de Acción Comunal (OAC), acompañado por la Misión, se hace necesario acelerar la implementación de las medidas de reparación y fortalecer acciones interinstitucionales en las zonas rurales, enfocadas en seguridad integral, acceso a la justicia y oferta social para contrarrestar la influencia de actores armados en el ejercicio del liderazgo comunal.
La Misión insta a las instituciones nacionales y locales a garantizar elecciones libres y en paz de los Organismos de Acción Comunal, protegiendo la autonomía organizativa de los liderazgos afectados gravemente por el conflicto. Asimismo, hace un llamado a los grupos armados al respeto de los acuerdos de no interferencia en las jornadas electorales, incluyendo las elecciones de los OAC.