Reconciliación a través de los muros en la cárcel de Quibdó

Hacia las dos de la tarde del miércoles 19 de septiembre, en vísperas de las fiestas patronales de San Francisco de Asís, mejor conocidas como “San Pacho”, jóvenes de la zona norte de Quibdó se comenzaron a congregar a las afueras del establecimiento penitenciario y carcelario para enviar mensajes de aliento a las personas privadas de la libertad que se encuentran recluidas. A través de cantos y rezos tradicionales enviaron un mensaje de unidad y en contra de la discriminación, resaltando la importancia de las oportunidades que brinde la sociedad para que quienes han cometieron crímenes puedan reiniciar sus vidas en el camino de la legalidad, la reconciliación y la paz.

En respuesta, al interior del establecimiento penitenciario y carcelario, cerca de un centenar de personas privadas de la libertad ubicadas en el patio trasero comenzaron a acercarse al personal de la Alcaldía de Quibdó y organizaciones internacionales acompañantes para participar en el acto simbólico.

Cuando uno de los jóvenes líderes de la zona norte de Quibdó inició un canto de rap, al interior de la cárcel rápidamente se realizó una congregación de personas que se tomaron de las manos, de pie frente al sol de las tres de la tarde del Chocó, con los ojos cerrados y la cabeza gacha, pidiendo perdón por los crímenes cometidos y orando porque al salir, la sociedad a la que hicieron daño les otorgue una nueva oportunidad para recomenzar el camino.

Luego de este conmovedor acto, las personas participantes realizaron un intercambio de cantos y bailes con las personas del exterior, sin que los muros de la cárcel impidieran la realización de esta actividad de reconciliación.

Al finalizar el evento los participantes afirmaron haber presenciado un acto simbólico de reconciliación y paz sin precedentes en el departamento, en el que solo la voluntad de acercamiento entre las partes permitió un espacio de reflexión tanto al interior de la cárcel como fuera de ella.

Son precisamente este tipo de actividades de reconciliación y paz a las que apuesta el programa de Justicia Restaurativa de la Procuraduría General de la Nación, de la mano con las líneas de trabajo de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de los Estados Americanos (MAPP-OEA), que desde 2004 ha acompañado al gobierno de Colombia en las iniciativas de paz. Este espacio también cuenta con el apoyo de la Alcaldía Municipal de Quibdó, el INPEC y el PNUD.