MAPP/OEA conmemora 4 años de la firma del Acuerdo Final de Paz y llama a persistir en su implementación

26 septiembre, 2020

Septiembre 26 de 2020. A cuatro años de la firma protocolaria del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, entre el gobierno de Colombia y las FARC-EP, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) valora los logros alcanzados, y anima a las partes y a la sociedad en su conjunto a mantener y profundizar los esfuerzos tendientes a la implementación efectiva e integral.

El Acuerdo constituyó un hito nacional con impacto hemisférico y global. Facilitó la dejación y el silencio de miles de armas de las FARC-EP y, con ello, ha evitado miles de muertes y posibilitó el tránsito de esta guerrilla a partido político. Abrió también oportunidades para el abordaje de asuntos de dimensión histórica, como el desarrollo rural, el problema de las drogas ilícitas, y el acceso de las víctimas a sus derechos.

En el marco de su monitoreo territorial a los avances, desafíos y amenazas para la paz, la MAPP/OEA ha identificado también, como producto del Acuerdo, el impulso de numerosos espacios y procesos de participación ciudadana; el fortalecimiento de la interlocución entre comunidades y Estado; el rescate de agendas sociales, economicas, ambientales y culturales largamente postergadas por la violencia; una nueva arquitectura normativa e institucional para la atención de temas centrales para la seguridad y el desarrollo rural, y la llegada gradual de la institucionalidad a algunos territorios en los que antes no estaba o tenía limitaciones.

También que el funcionamiento del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR) contribuye a la garantía de los derechos de las víctimas y a la reconciliación. Asimismo, la puesta en marcha de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), concebidos desde y con los territorios, han resultado en una mejor comprensión de las condiciones, las necesidades y las preferencias de las comunidades.

“La MAPP/OEA reconoce que si bien la firma del Acuerdo en 2016 no ha alterado aún las estructuras que generaron y mantienen el conflicto armado, sí ha posibilitado avances significativos para la construcción de paz, a nivel social e institucional”, señala Roberto Menéndez, jefe de la MAPP/OEA. Agrega que “estos esfuerzos, incluída la solución pacífica de diferencias y conflictos subsistentes a través del diálogo, deben ser afianzados y profundizados para aliviar los graves impactos que sigue generando la violencia armada organizada, principalmente en la ruralidad”.  

La implementación del Acuerdo ha estado atravesada por dinámicas críticas. Grupos armados ilegales se disputan el control de las zonas dejadas por las FARC-EP, causando graves afectaciones a la población civil y amenazando la consolidación de la paz. A esto se suma el mantenimiento en armas de algunas facciones de esta guerrilla y la reincidencia de otras, que hoy conforman el fenómeno de las llamadas disidencias o grupos residuales.

Producto de estas dinámicas de conflicto armado, criminalidad e inequidad, la Misión ha alertado sobre la persistencia de desplazamientos forzados, confinamientos, instalación de minas antipersonal, homicidios, violencia sexual y amenazas que afectan, de manera diferencial, a mujeres, menores de edad, jovenes, liderazgos sociales, y autoridades y comunidades étnicas. También ha constatado la continuidad de la vinculación, reclutamiento forzado, uso y violencia sexual de niños, niñas y adolescentes. Además ha expresado preocupación por el incremento, desde 2016, de la violencia contra liderazgos que promueven la sustitución de cultivos ilícitos, la acción comunal, los Derechos Humanos y la defensa de territorios, y contra personas en proceso de reincorporación.

Si bien los obstáculos que persisten son variados y complejos, consolidar la paz completa es un fin último que requiere los más arduos esfuerzos y la responsabilidad de toda la sociedad. Por eso, la MAPP/OEA reitera su compromiso de seguir acompañando a las acciones de paz de comunidades e instituciones de Colombia, directamente desde los territorios más afectados por la violencia.

Llamado conjunto por la vida y la paz

21 septiembre, 2020

La pandemia nos ha permitido recordar el valor de lo esencial: la vida. En este contexto, todas y todos hemos entendido que sólo juntos, como sociedad, podemos construir un futuro que dignifique la vida, sin distinción.

Lamentablemente en los territorios más vulnerables de Colombia, la vida sigue en riesgo. Vemos con preocupación la violencia que día a día siguen generando el conflicto armado, la criminalidad y la inequidad.

Por eso en el Día Internacional de la Paz, unimos nuestras voces para clamar por el fin de la violencia, la protección de la vida, y la búsqueda colectiva de la PAZ. Llamamos al silencio de todas las armas y los fusiles, y al cese de todo ataque contra la población civil. ¡El camino es la PAZ!

También llamamos a la protección de niños, niñas, jóvenes, mujeres, comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, de liderazgos sociales, defensores y defensoras de derechos humanos, excombatientes y miembros de instituciones.

Valoramos los avances del Estado colombiano en favor de la PAZ, y lo animamos a fortalecer su presencia integral y articulada en todos los territorios; construyendo confianza con las comunidades.

Unimos esfuerzos para alcanzar una PAZ COMPLETA, que garantice la no repetición de violencias, la verdad, el acceso a la justicia, la participación, la reparación de las víctimas, la seguridad, el desarrollo, la protección del medio ambiente y la transformación de los territorios. En esta nueva normalidad, normalicemos el diálogo, no la violencia. Construyamos alianzas, no división. Generemos acuerdos, no agresión. Tenemos la oportunidad de actuar juntos, con sentido humanitario.

Estamos convencidos que la unión hace la PAZ. Por eso, hoy reafirmamos nuestra solidaridad, apoyo y compromiso total con Colombia, con sus comunidades y con sus instituciones. Cuenten con NOSOTROS y NOSOTRAS, cuenten con la MAPP/OEA.

Embajada de Alemania

Embajada de Canadá

Embajada de España

Embajada de Noruega

Embajada de los Países Bajos

Embajada de Reino Unido

Embajada de Suiza

Embajada de Suecia


https://twitter.com/MAPPOEA/status/1308028211415126016?s=20

Declaración: un nuevo llamado a la Paz Completa

29 abril, 2020

Abril 29 de 2020.

El Covid-19 ha modificado hábitos, lógicas y dinámicas en el mundo entero. Y en medio de todos los esfuerzos para afrontar la crisis, emerge una prioridad: preservar la vida; apostarle a la vida.

En Colombia, esa apuesta también pasa por un imperativo: alcanzar la PAZ COMPLETA.  Es urgente ponerle fin a la violencia, la criminalidad y la inequidad, que siguen impactando de forma directa y preocupante a la población civil, especialmente a la más vulnerable que habita zonas rurales y profundas.

Defender la vida es jugársela por una paz que cese todas las afectaciones contra comunidades y liderazgos sociales; que silencie todas las armas y fusiles; que abra escenarios de diálogo y de acuerdos con los distintos grupos armados ilegales; que facilite la llegada integral y articulada del Estado, y que procure la seguridad y el desarrollo en todos los territorios de Colombia.

Lo hemos dicho e insistimos. La paz no es una opción; es un imperativo moral, social, cultural, económico, ambiental y político, y es, sobre todo, un compromiso con las comunidades más vulnerables y con las víctimas del conflicto armado.

La paz se construye con hechos. Por eso, reiteramos nuestro saludo a las recientes medidas adoptadas por el gobierno colombiano y el ELN, y los animamos a ampliarlas. También exigimos a todos los grupos armados ilegales cesar los ataques contra la población civil y el medio ambiente.

Hacemos un nuevo llamado al Estado para redoblar los esfuerzos que permitan cumplir políticas, acuerdos y medidas de paz; e invitamos a la sociedad colombiana en su conjunto a vencer la indiferencia y a involucrarse en la búsqueda de del derecho a la paz. La paz es de todas y todos.

No es momento de dar pasos atrás. Colombia está frente a una nueva oportunidad para acercar posiciones, alcanzar acuerdos y cumplirlos con los efectos transformadores que la realidad exige. Cuenten con la MAPP/OEA, porque seguiremos acompañando a Colombia en sus esfuerzos de paz. Ese ha sido, es y seguirá siendo nuestro compromiso.

Equipo MAPP/OEA

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