Comunales por la Paz, pedagogía radial en el Catatumbo

24 noviembre, 2020

A través de cinco capítulos difundidos por radios comunitarias, los liderazgos sociales y comunidades de esta zona del país fortalecen sus capacidades en Derechos Humanos, justicia transicional y la implementación de los Acuerdos de Paz.

Uno de los efectos más desafiantes de la pandemia en Colombia ha sido la interrupción de procesos organizativos en los territorios afectados por el conflicto armado y la criminalidad. La imposibilidad de hacer reuniones presenciales, de visitar veredas y corregimientos alejados, y de mantener un contacto constante con las comunidades vulneradas ha significado una ruptura en el tejido social y en la consolidación de las políticas de paz en estos lugares. 

Apelando a la poca conectividad y a los incipientes conocimientos tecnológicos, liderazgos sociales de varias zonas del país han intentado contener este impacto. Han desarrollado, de la mano de la institucionalidad y de organismos internacionales, mecanismos para encontrarse, continuar los procesos de articulación y no detenerse en la búsqueda de sociedades más equitativas, con participación de todos los sectores, en el camino hacia la construcción de Paz. 

Este es el caso de la región del Catatumbo. En una alianza liderada por la Secretaría de Gobierno de la Gobernación de Norte de Santander, decenas de hombres y mujeres constructores de paz en el territorio están fortaleciendo sus capacidades para dialogar, resolver conflictos, reforzar sus conocimientos en los espacios de participación para construir una paz duradera y tener herramientas para acercar a la institucionalidad a su territorio. 

Lo están haciendo a través de dos canales: un aula virtual y una serie radial que se transmite semanalmente a través de las siete emisoras que conforman la red de radios comunitarias del Catatumbo.  

En esta serie, instituciones como la Jurisdicción Especial para la Paz, la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Agencia para la Renovación del Territorio, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y la Unidad Nacional de Protección le cuentan a la audiencia su mandato, responden dudas de las y los oyentes, y difunden información útil para que las personas de los territorios puedan acceder a las rutas de atención y participar en la construcción de políticas de Paz en el Catatumbo. 

Esta estrategia territorial tiene como objetivo aportar conocimientos base a los líderes y lideresas comunales en temas relacionados con la construcción de la paz y el acceso a derechos. También, generar herramientas propias para el ejercicio de liderazgo comunal con un énfasis en el territorio y en los espacios de participación relacionados al PDET y los Consejos Municipales de Paz. Así mismo, el proyecto pretende acercar la institucionalidad al territorio y finalmente rodear la labor de las y los líderes comunales en sus funciones como grupo motor, grupo veedor, consejeros y consejeras de paz y demás procesos de participación de relevancia para el territorio. 

La MAPP/OEA hace parte de una cadena de aliados internacionales, entre los que se encuentran de la Cooperación Alemana GIZ y el Programa de Derechos Humanos de USAID. 

La Misión está convencida que la construcción de Paz es un desafío inaplazable, aún en este escenario de confinamiento y restricciones a la movilidad. Por eso, su equipo en el territorio conduce los espacios radiales, sirve de puente entre la institucionalidad y los liderazgos sociales, y facilita su interacción. 

La radio se ha convertido en uno de los medios para seguir conectando con las comunidades más apartadas del país, y en una herramienta fundamental para conservar los vínculos construidos durante 16 años en el territorio. La MAPP/OEA seguirá trabajando en la urgente tarea de construir una paz completa, plural y diversa en Colombia. 

La Escuela de Líderes se toma la radio

14 octubre, 2020

A través de emisoras comunitarias, liderazgos sociales de cuatro municipios de Antioquia siguen formándose en Derechos Humanos y fortaleciendo sus capacidades de interlocución con el Estado. 

Los desafíos para las mujeres y los hombres que defienden los Derechos Humanos, la vida, la paz y los territorios en Colombia no se detienen. De hecho, la pandemia ha profundizado las inequidades prexistentes, y, con ello, ha evidenciado la necesidad de seguir fortaleciendo el rol de los liderazgos sociales para construir escenarios de paz sostenible en los lugares más afectados por el conflicto armado y la criminalidad. 

Hace tres años, la MAPP/OEA y otras instituciones comenzaron el proceso de capacitación “Escuelas de líderes, constructores de paz”, en municipios del Nordeste, Bajo Cauca, Urabá, Suroeste, Occidente y el Norte antioqueño. Hasta febrero de este año, los equipos de la Misión llegaron a caballo, en carro o a pie a los diferentes territorios de Antioquia para, acompañados por la institucionalidad, propiciar espacios de encuentro, formación y diálogo. 

De forma presencial, las Escuelas estaban dirigidas para personas a partir de los 14 años: líderes y lideresas comunitarias, socios de las Juntas de Acción Comunal, jóvenes, potenciales liderazgos y representantes de comunidades rurales, afros e indígenas. La vocación de los y las estudiantes es, en su mayoría, agrícola y minera.   

Ante las nuevas circunstancias, los equipos regionales de la MAPP/OEA en Apartadó, Caucasia y Medellín encontraron en las emisoras comunitarias a las mejores aliadas para mantener y ampliar los procesos de formación en estos municipios. 

Así nació la estrategia La escuela de líderes se toma la radio. En este nuevo espacio, que ya suma 10 capítulos en los municipios de El Bagre, Dabeiba, Valdivia y San Andrés de Cuerquia, diversas instituciones del orden nacional y territorial han podido profundizar los procesos de capacitación en rutas de acceso, ya no sólo a los liderazgos sino a la comunidad en general. 

Las Escuelas de Líderes han abordado temáticas como el liderazgo y trabajo en equipo, conceptos y estructura del Estado en Colombia, juntas de Acción Comunal, Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario, derechos de los campesinos colombianos y desarrollo rural, mecanismos de Protección de los Derechos Humanos, mecanismos de Participación Ciudadana, Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR), desarrollo Humano, cultura de paz y convivencia, entre otros. 

Entidades como la Jurisdicción Especial para la Paz, la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, la Defensoría del Pueblo, alcaldías locales y las Comisarías de familia han participado en estos espacios radiales, en los que además la comunidad puede enviar sus preguntas y plantear casos particulares que, en varias ocasiones, han sido resueltos por las y los representantes de la institucionalidad. 

Con este esfuerzo, la MAPP/OEA reitera su compromiso de acompañar al Estado colombiano y a las comunidades en sus iniciativas para construir una paz completa, que beneficie a las zonas más vulnerables del país.

Llamado conjunto por la vida y la paz

21 septiembre, 2020

La pandemia nos ha permitido recordar el valor de lo esencial: la vida. En este contexto, todas y todos hemos entendido que sólo juntos, como sociedad, podemos construir un futuro que dignifique la vida, sin distinción.

Lamentablemente en los territorios más vulnerables de Colombia, la vida sigue en riesgo. Vemos con preocupación la violencia que día a día siguen generando el conflicto armado, la criminalidad y la inequidad.

Por eso en el Día Internacional de la Paz, unimos nuestras voces para clamar por el fin de la violencia, la protección de la vida, y la búsqueda colectiva de la PAZ. Llamamos al silencio de todas las armas y los fusiles, y al cese de todo ataque contra la población civil. ¡El camino es la PAZ!

https://youtu.be/PZxZe4Q-qUo

Unimos esfuerzos para alcanzar una PAZ COMPLETA, que garantice la no repetición de violencias, la verdad, el acceso a la justicia, la participación, la reparación de las víctimas, la seguridad, el desarrollo, la protección del medio ambiente y la transformación de los territorios. En esta nueva normalidad, normalicemos el diálogo, no la violencia. Construyamos alianzas, no división. Generemos acuerdos, no agresión. Tenemos la oportunidad de actuar juntos, con sentido humanitario.

También llamamos a la protección de niños, niñas, jóvenes, mujeres, comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, de liderazgos sociales, defensores y defensoras de derechos humanos, excombatientes y miembros de instituciones.

Valoramos los avances del Estado colombiano en favor de la PAZ, y lo animamos a fortalecer su presencia integral y articulada en todos los territorios; construyendo confianza con las comunidades.

Estamos convencidos que la unión hace la PAZ. Por eso, hoy reafirmamos nuestra solidaridad, apoyo y compromiso total con Colombia, con sus comunidades y con sus instituciones. Cuenten con NOSOTROS y NOSOTRAS, cuenten con la MAPP/OEA.

Embajada de Alemania

Embajada de Canadá

Embajada de España

Embajada de Noruega

Embajada de los Países Bajos

Embajada de Reino Unido

Embajada de Suiza

Embajada de Suecia


Róbinson López, un guardián de la Amazonía

26 agosto, 2020

La MAPP/OEA lamenta el fallecimiento de esta autoridad indígena y defensor de Derechos Humanos, quien murió a causa del Covid-19. 

“Es importante reconocer la labor histórica y milenaria que hacen los pueblos indígenas en la defensa del territorio, para la humanidad y para la vida”. Así le hablaba Róbinson López a sus hermanos y hermanas Inga, un pueblo amazónico enclavado en el Putumayo y dueño de saberes milenarios y resistencias históricas. 

Allí, en esa zona mística del sur de Colombia, comenzó la lucha de un joven destacado, cuya causa estuvo atravesada siempre por la defensa de los Derechos Humanos, la oposición férrea a proyectos extractivistas en su región, y a la conservación del medio ambiente. Su vida en el activismo comenzó como coordinador de DDHH de la Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana – Opiac, y después en la secretaría técnica de la Comisión Nacional de DDHH de los pueblos indígenas.  

Recientemente había sido nombrado Coordinador de Cambio Climático y Biodiversidad de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica, una entidad que agrupa comunidades de Colombia, Perú, Brasil, Ecuador, Bolivia, Guyana, Surinám y Venezuela; desde allí dio una lucha frontal contra los incendios que azotaron miles de hectáreas de la Amazonía en varios países.

Desde estos cargos también lideró procesos de defensa del territorio, impulsó proyectos para declarar a la Amazonía como víctima del conflicto armado, y preservar al Putumayo y a la región de la explotación minera. 

Róbinson también fue un constructor de Paz: participó activamente en los procesos de consulta previa para la puesta en marcha del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de no Repetición. Así mismo, contribuyó en la construcción del del Protocolo de coordinación entre la Jurisdicción Especial para la Paz y la Jurisdicción Especial Indígena. 

Justo allí, en esos procesos de articulación, Róbinson se convirtió en un aliado de la MAPP/OEA en el territorio. Con el apoyo de la Misión, él y otras autoridades indígenas de esa región avanzaban en un informe sobre afectaciones a estas comunidades en el marco del conflicto. Este documento, en el que quedó plasmada su cosmovisión, será entregado a la JEP. 

Con su partida, los pueblos indígenas y el país pierden a un hombre dedicado a la construcción de paz y la defensa del territorio. La MAPP/OEA lamenta profundamente su muerte, se solidariza con sus familiares y amigos, y reitera su compromiso con las comunidades étnicas para acompañar la construcción de una paz amplia, diversa y completa. 

Arauca le apuesta a la participación y al liderazgo social

11 agosto, 2020

Con éxito terminó el proceso de capacitación en diálogo, construcción de Paz y transformación de conflictos a más de 40 liderazgos políticos del departamento.

Uno de los mayores impactos de la llegada del Covid-19 a Colombia ha sido la dificultad de las comunidades para reunirse en espacios presenciales de participación. Esto ha dilatado la toma de decisiones que contribuyen a la implementación de políticas de paz en los territorios y ha desafiado el fortalecimiento del tejido organizativo en el país. 

Por eso, desde el inicio de la pandemia, la MAPP/OEA y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz hicieron uso de los recursos tecnológicos para seguir fortaleciendo las capacidades del movimiento social de Arauca, una región duramente golpeada por el conflicto y que hoy enfrenta grandes desafíos frente a la construcción de una paz completa y duradera. 

Más de 40 liderazgos sociales y políticos del país asistieron a la capacitación en diálogo, construcción de Paz y transformación de conflictos, dictada por las dos instituciones. Durante más de 2 meses trabajaron en metodologías de transformación de conflictos y escenarios de construcción de Paz colectivos, con posibilidades de replicar en sus comunidades este proceso de fortalecimiento de las capacidades de liderazgo. 

En la ceremonia de clausura, llevada a cabo a través de una plataforma digital, los facilitadores del curso insistieron en la importancia de abordar el conflicto de manera positiva, como un motor del desarrollo social. Además, resaltaron la oportunidad de replicar estos conocimientos adquiridos, en espacios como los Consejos Territoriales de Paz, que son fundamentales para la consolidación de una política pública de Paz. 

Justamente Martín Sandoval, presidente del Consejo Departamental de Paz, Convivencia y Reconciliación del departamento de Arauca, señaló que el curso sirvió para “reforzar conocimientos en el manejo de situaciones de dialogo, conversaciones, consensos con las comunidades. Nos ‘rejuvenecimos’, estas herramientas nos serán muy útiles en el futuro para todas las actividades sociales del departamento como los consejos de paz. Lo importante es continuar en medio de las dificultades, las constantes hechos dolorosos y violaciones a los Derechos Humanos en el marco del conflicto, estos hechos dolorosos hacen necesario seguir aportando desde nuestro rol para lograr el objetivo de la paz completa”.

Vea también: En Arauca, la construcción de Paz avanza en medio de la Pandemia

De igual manera, Gloria Dilva Medina, Consejera de Paz del departamento, señaló que “el proceso de aprendizaje nos permite tener herramientas para poder escuchar a quienes sienten miedo de contar lo que les pasó o lo que les está pasando, esta capacitación debe continuar con procesos donde se involucren jóvenes. Esto nos ayudará a propiciar que las nuevas generaciones de jóvenes trabajen por la construcción de paz. El taller fue maravilloso, pues permite reforzar aprendizajes, el componente que más me llenó fue el de los consensos, pues permite que se involucre gente, hacer un trabajo más amplio, más acertado, más dinámico”. 

Finalmente Diego Moreno, miembro de la Cruz Roja colombiana y asistente al taller, señaló que esta formación sirve para “entender cómo desde nuestro propio rol y cotidianidad podemos construir paz, utilizando el dialogo como herramienta para construir paz. Nos falta trabajar mucho sobre la conciencia del pueblo araucano, hay que transcender”. 

Con este ciclo formativo, la MAPP/OEA fortalece su relacionamiento e incidencia con las organizaciones de la sociedad civil y las autoridades locales de Arauca. Así, seguimos acompañando al Estado colombiano y a las comunidades en sus esfuerzo por construir una Paz Completa. 

José de los Santos Sauna: un defensor de la Sierra

6 agosto, 2020

La MAPP/OEA lamenta el fallecimiento del gobernador del pueblo Kogui, y reafirma su compromiso con las comunidades indígenas de Colombia.

El pueblo indígena Kogui, uno de los cuatro que habitan la emblemática Sierra Nevada de Santa Marta, se quedó este jueves sin uno de sus principales referentes. José de los Santos Sauna luchó durante días contra una afección cardiaca asociada al COVID-19 y finalmente falleció este jueves en una clínica en Santa Marta. 

La vida de José de los Santos, de 44 años, estuvo dedicada a la defensa de su territorio. Consciente del valor simbólico, cultural y medioambiental de la Sierra, impulsó procesos organizativos entre los cuatro pueblos presentes en este lugar (Arhuacos, Kogui, Kankuamos y Wiwas) para impedir el desarrollo de proyectos extractivos en esta región y preservar las tradiciones ancestrales de estas comunidades. 

Quizás uno de los mayores aportes de su liderazgo fue la participación activa en la expedición del Decreto 1500 de 2018, más conocido como el Decreto de Línea Negra, que redefine el territorio ancestral de la Sierra como un “espacio sagrado de ámbito tradicional, de especial protección, valor espiritual, cultural y ambiental”.  

Según este documento, los pueblos interesados deben “tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso en la medida en que afecte a sus vidas, instituciones, espiritualidad y las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y a controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural». 

El Cabildo Gobernador del Pueblo Koqui fue amigo de la MAPP/OEA. En el marco de su aporte al fortalecimiento de la Justicia Especial Indígena y la articulación con la Justicia Transicional, de los Santos participó como panelista en diversos encuentros entre autoridades indígenas y funcionarios del Consejo Superior de la Judicatura, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Defensoría del Pueblo, organizados por la Misión. Y es que él fue un defensor y educador en la cosmovisión y la justicia Kogui, que se centra en la naturaleza.

José de los Santos también fue un activo líder por la sustitución de cultivos ilícitos. De la mano de las instituciones del Estado, participó en proyectos de desarrollo de cultivos alternativos, y dio vida al café Silvestre Kogui, que hoy no sólo es el sustento de decenas de familias en la Sierra, sino que es un producto colombiano de exportación a nivel mundial. 

También participó en la creación de propuestas comunitarias para el desarrollo del PDET de la Sierra Nevada. Su liderazgo lo llevó a fundar, junto con otras autoridades, el Consejo Territorial de Cabildos Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, siempre en defensa del corazón del mundo.  

La MAPP/OEA lamenta profundamente el fallecimiento de este emblemático liderazgo indígena, se solidariza con su familia, el pueblo Kogui y las comunidades indígenas de la Sierra Nevada. Asimismo, y reitera su férreo compromiso de seguir acompañando a los pueblos originarios en la construcción de una Paz Completa, en armonía con la naturaleza y los seres humanos. 

Pueblos indígenas, constructores de Paz

En el marco de la Semana Interamericana, la Semana Nacional y el Día Internacional, reconocemos el aporte de las comunidades indígenas en la construcción de Paz y llamamos a proteger a sus autoridades en todo el país. 

Los pueblos indígenas de Colombia viven en medio de dos realidades complejas: por un lado, han dado una lucha histórica por construir una visión de mundo autónoma, basada en el diálogo, la memoria y la relación armónica con la comunidad, la naturaleza y sus recursos. Desde hace siglos, son los guardianes del territorio y los poseedores de una tradición oral ancestral que les permiten resolver conflictos, aprender de los errores y caminar hacia la paz. 

Justamente esta batalla la han ganado en medio de circunstancias difíciles: también durante décadas han resistido a la violencia política, social, cultural y económica por parte de grupos armados e intereses económicos. Con fiereza han defendido su territorio, donde están enterrados sus mayores y donde se enraiza su cosmovisión y cultura. 

Por eso durante Agosto, en el marco de las conmemoraciones nacionales e internacionales de los Pueblos Indígenas, hacemos un homenaje a las más de 115 comunidades que habitan Colombia, y que han contribuido y siguen contribuyendo, de manera decidida, a la construcción de una Paz completa en el país 

Hoy más que nunca se hace indispensable proteger la vida de los grupos étnicos en Colombia. Según el último informe semestral de la MAPP/OEA, estas comunidades siguen sufriendo afectaciones diferenciadas en el marco del conflicto armado, y están en la mira de los grupos armados ilegales. 

Sufren, por ejemplo, la confrontación entre grupos armados en varias regiones del país. En Cauca, Nariño y Chocó, han padecido del reclutamiento forzado por parte de estos actores ilegales, además muchos de sus comuneros y comuneras han sido afectados por la instalación de Minas Antipersonal, desplazamientos forzados y confinamientos recurrentes. 

En varias regiones del país, las autoridades indígenas han sido duramente afectadas. Los miembros de la Guardia Indígena así como dirigentes de los cabildos han sido asesinados y amenazados por grupos ilegales y, de acuerdo con el monitoreo permanente de la Misión en los territorios, hoy se encuentran en riesgo inminente. “La magnitud de estos ataques trasciende la dimensión individual e impactan negativamente el tejido social y las formas locales de organización de las comunidades. Preocupa el marcado escenario de riesgo de las guardias indígenas y autoridades étnico-territoriales en el norte del Cauca”, señala el informe entregado al Consejo Permanente de la OEA en junio de 2020. 

En medio de este desfavorable contexto, los pueblos indígenas colombianos continúan adelante en la lucha por mejorar sus procesos, recuperar saberes y mecanismos ancestrales de justicia, así como hacer visibles sus procesos internos ante las instituciones colombianas. La MAPP/OEA valora, por ejemplo, el avance en la consolidación y proliferación de escenarios de coordinación entre la Jurisdicción Especial Indígena (JEI), el sistema de justicia ordinaria y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). 

Estos avances son pasos firmes para consolidar procesos de reconciliación en las regiones y avanzar hacia una Paz Completa en el país. Los pueblos indígenas de Colombia han sido particularmente afectados por el conflicto, y su relato constituye un elemento indispensable en la superación de esa violencia armada. 

Los pueblos indígenas de Colombia son constructores de Paz. 

Rodrigo Salazar, una vida de liderazgo indígena

10 julio, 2020

El gobernador suplente del Resguardo indígena Piguambí Palangala, ubicado en Tumaco, fue asesinado este jueves por desconocidos. Fue durante años un líder querido y reconocido por el pueblo Awá. Perfil.

Rodrigo tenía 44 años, y fue durante largo tiempo un destacado representante del pueblo Awá. Entre 2012 y 2016 fue consejero zonal de la Guardia Indígena para el municipio de Tumaco, donde se encuentra ubicado el resguardo. Allí fortaleció los lazos de la UNIPA, una asociación de autoridades indígenas Awá que agrupa desde hace 30 años a más de 30 cabildos y a 20 mil miembros de este pueblo, con el resguardo Piguambí Palangala.

En ese momento comenzaron las amenazas contra él y otras autoridades del resguardo. El fortalecimiento de la Guardia se daba en medio de una intensa lucha de las comunidades étnicas por la defensa del territorio, que se disputaban, y se siguen disputando, varios grupos armados ilegales.

La labor de Salazar fue tan destacada que, una vez terminó su periodo como consejero zonal de Guardias, fue elegido unánimemente como Gobernador suplente del Resguardo. Desde allí, fortaleció la defensa del territorio y la vida de sus comuneros y, en el marco de la implementación de los Acuerdos de Paz, promovió la sustitución de cultivos ilícitos en una de las zonas más conflictivas del país.

Esta lucha histórica del pueblo Awá significó que UNIPA fuera acreditada como participante en el caso 002 de la Jurisdicción Especial para la Paz, que investiga las graves afectaciones del conflicto ocurridas entre 1990 y 2016 en Tumaco, Barbacoas y Ricaurte (Nariño), contra pueblos indígenas, afrocescendientes y campesinos. El pueblo indígena Awá fue víctima de al menos dos masacres por parte de grupos armados ilegales, y varios de sus liderazgos han tenido que desplazarse y aún viven en constante zozobra por la presencia de violentos en el territorio.

El asesinato de Rodrigo Salazar es un nuevo golpe para la organización indígena en Nariño y en Colombia. Él regresaba a su casa, ubicada en el resguardo Piguambí Palangala, cuando hombres desconocidos lo abordaron. Eran las 11 de la mañana del 9 de julio del 2020. Tanto Salazar como otros miembros de ese resguardo del pueblo Awá habían recibido amenazas, al punto de que tenía un esquema de seguridad por parte de la Unidad Nacional de Protección. Sin mediar palabra, desconocidos lo asesinaron.

De inmediato, tanto la Organización Nacional Indígena de Colombia  (ONIC) como la Unidad Indígena del Pueblo Awá (UNIPA) comunicaron a través de redes sociales lo sucedido. El crimen ha causado indignación y fue condenado por la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General, organizaciones internacionales y el gobierno nacional.

Salazar fue conocido por el equipo regional de la MAPP/OEA, por su valioso trabajo en favor de la construcción de paz territorial. La Misión lamenta y condena enérgicamente  su asesinato, al tiempo que se solidariza con su familia y con el pueblo indígena Awá. Además, reitera su exigencia a los grupos armados ilegales a cesar la violencia contra la población civil y los liderazgos en el país, al tiempo que exhorta a las autoridades a reforzar las medidas de protección efectiva para las comunidades y para quienes defienden la vida, el territorio y la paz en Colombia. 

En Arauca, la construcción de Paz avanza en medio de la Pandemia

9 julio, 2020

Con el acompañamiento de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, la MAPP/OEA imparte una capacitación en transformación de conflicto a 40 liderazgos sociales y políticos del departamento.

La nueva realidad que vive el planeta ha derivado en conflictos sociales cada vez más latentes. Los efectos de la pandemia son más evidentes en las comunidades vulnerables de Colombia, donde sus habitantes, además, sufren los impactos del conflicto armado y las consecuencias de la débil presencia institucional.

Arauca es uno de esos territorios. Aunque los casos de Covid-19 parecen estar controlados, en esta zona del país persiste el accionar de grupos armados ilegales, la crisis migratoria no encuentra salida y la implementación de los Acuerdos de Paz es todavía un desafío.

En ese marco, la MAPP/OEA organizó junto con la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, un taller de fortalecimiento de capacidades en el que más de 40 miembros de los Consejos Territoriales de Paz de Arauca adquieren herramientas de diálogo, construcción de Paz y transformación de conflictos. El distanciamiento social no ha sido un problema para que las defensoras y defensores de los Derechos Humanos y del territorio asistan a la sesiones, ahora virtuales.

“La gente estaba necesitando este espacio desde hace algún tiempo.  Se están involucrando con la metodología, y el promedio de participación se ha mantenido. Ya están aterrizando las herramientas y el enfoque de transformación de conflictos que estamos planteando, que involucra a todas y a todos en el diálogo auténtico y en sus implicaciones”, señaló el coordinador del área de Fortalecimiento de Capacidades de la MAPP/OEA, Herbert Ortega.

Utilizando la virtualidad, liderazgos sociales de Arauca siguen fortaleciendo sus capacidades en resolución y transformación de conflictos.

La capacitación, que irá hasta el mes de agosto, está dirigida a liderazgos políticos, sociales, étnicos y religiosos de la zona, y tiene como objetivo que estas personas se conviertan en replicadores de metodologías de transformación de conflictos y de escenarios de construcción de Paz colectivos.

 “Este lugar ha sido un punto de encuentro y de entendimiento de las posturas de los diferentes movimientos sociales y los Consejos Municipales de Paz en el departamento. Ha sido muy fructífero participar en los talleres porque hemos adquirido nuevos conocimiento y nuevas terminologías para poder trabajar e incidir en los conflictos sociales que vive nuestra región”, señaló Yesid Robles, líder social y miembro del Consejo Municipal de Paz de Arauquita.

Por su parte, la profesora Gloria Dilva Medina, representante del Consejo de Cultura de Saravena, destacó que “si algo he aprendido en mi vida como docente es que los seres humanos nos conocemos cuando estamos en grupo, que nos volvemos una familia. Yo me he convertido en una especie de motor para desarrollar confianza, competencias y su mejor potencial. Con estas herramientas quenos da el curso podemos abordar mejor los conflictos de estos jóvenes y ayudarlos a que saquen lo mejor de ellas y ellos”.

De la mano de la institucionalidad nacional, la MAPP/OEA reafirma su compromiso de seguir acompañando a las comunidades en la construcción de una Paz completa que beneficie a los territorios más afectados por el conflicto, la criminalidad y la inequidad en el país.

Aramis Arenas, una vida de liderazgo

21 mayo, 2020

Luego de décadas de lucha por los Derechos Humanos y el territorio, el líder social Aramis Arenas fue asesinado el 19 de mayo en Becerril, Cesar. La MAPP/OEA condena este grave hecho. Perfil.

Aramis Arenas Bayona era reconocido en todo el oriente del Cesar. Las y los habitantes de esta zona de Colombia, que durante más de 10 años sufrió en carne propia las multiples tragedias del conflicto armado, veían en él una esperanza de Paz y de futuro de su región.

Víctima de desplazamiento y tortura por parte de grupos armados ilegales, nunca cesó en su empeño de luchar porque la Paz llegara al territorio. Quienes lo conocieron lo definen como una persona comprometida, lúcida e íntegra, y aseguran que su muerte ha sido un golpe duro para la región.

Su vida de liderazgo lo llevó a vincularse a la organización comunal, a emprender la defensa de los Derechos Humanos y de la Paz en esta zona del oriente del Cesar. Además, fue candidato al consejo municipal de Becerril y adelantaba, hasta el momento de su muerte, un proyecto turístico de desarrollo sostenible y mejora de las condiciones de su comunidad.

Nadie vio nada, pero el 19 de mayo Amaris apareció muerto en su finca con un disparo en la cabeza. Aunque era el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda, ese día se encontraba solo, por lo que no hay indicios de los responsables de su muerte.

La MAPP/OEA condena enérgicamente este grave hecho, que se convierte en un capítulo más de una cadena de afectaciones contra liderazgos sociales, comunales, campesinos, indígenas, afrodescendientes y defensoras y defensores de Derechos Humanos en el país.

A los grupos armados ilegales, les exige cesar todas las acciones violentas contra la población civil, víctima de un conflicto que se ensaña con las comunidades y territorios más vulnerables de Colombia.

La Misión exhorta también a las autoridades a emprender una investigación exhaustiva que permita dar con los responsables de este grave hecho, así como reforzar las medidas de protección a los liderazgos sociales en el país.

El equipo de la MAPP/OEA se solidariza con el dolor de la familia y de las personas que tuvieron la oportunidad de compartir el liderazgo, el compromiso y la sabiduría de Aramis Arenas Bayona.