MAPP/OEA condena situación de violencia y llama a la Paz en Colombia

En estas horas difíciles, reiteramos la exigencia a los grupos armados ilegales a cesar todo tipo de afectación contra la población civil, la infraestructura y el ambiente.

Bogotá, marzo 29 de 2020. La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) condena los graves hechos de violencia que se han registrado en los últimos días contra liderazgos sociales y de derechos humanos, así como las persistentes afectaciones a varias comunidades del país a causa del conflicto armado y la criminalidad, en medio de los enormes desafíos y amenazas que supone el COVID-19.

La MAPP/OEA reitera su repudio por el asesinato de Carlota Salinas, en el sur de Bolívar; Marco Rivadeneira, en el Putumayo; Ángel Ovidio Quintero, en Antioquia; y Omar Guasiruma y Ernesto Guasiruma, del pueblo indígena Embera en el Valle del Cauca, así como de tres personas en proceso de reincorporación en zona rural de La Macarena, Meta, e insta a las autoridades a avanzar en las investigaciones pertinentes.

La Misión de la OEA ha constatado con preocupación la continuidad de afectaciones por parte de grupos armados ilegales, como amenazas, confinamientos y desplazamientos forzados de comunidades en el Alto Baudó (Chocó), Roberto Payán (Nariño), Argelia y El Tambo (Cauca), y de hostigamientos a estaciones de policía en el Norte del Cauca que ponen en alto riesgo a la población civil. Asimismo, la Misión advierte sobre el incremento de tensión social en el marco de las erradicaciones forzadas de cultivos ilícitos en regiones como Caquetá, Putumayo y el Catatumbo, donde se registró una lamentable muerte.

La MAPP/OEA hace un llamado al Estado colombiano a multiplicar las medidas de prevención y protección del liderazgo social y de la población civil que habita zonas fuertemente impactadas por la violencia y la inequidad, reconociendo su preocupación y las diversas iniciativas implementadas hasta la fecha.

La Misión destaca los esfuerzos que están adelantando las autoridades nacionales, regionales y locales para prevenir y contrarrestar los efectos del COVID-19, y los alienta a disponer los recursos y las acciones necesarias para atender a las poblaciones que, en las actuales circunstancias, son vulnerables tanto al virus como a los efectos de las violencias y la desigualdad.

En estas horas difíciles, la MAPP/OEA reitera la exigencia a los grupos armados ilegales a cesar todo tipo de afectación contra la población civil, la infraestructura y el ambiente, así como a respetar la integridad del personal médico, sanitario y humanitario, público y privado, que trabaja incansablemente para afrontar la emergencia sanitaria. Este es un clamor de la sociedad colombiana y de la comunidad internacional.

Finalmente, la MAPP/OEA convoca a la sociedad colombiana en su conjunto a priorizar la convivencia pacífica, el bien colectivo, la solidaridad y el respeto de los derechos fundamentales. En este difícil escenario, en el que se reafirma la urgente necesidad de la paz completa, la Misión reitera su compromiso de seguir apoyando, bajo las actuales medidas de contingencia, a las comunidades e instituciones de Colombia.

Marco Rivadeneira, un defensor de la vida y la tierra

La Misión reitera su llamado a las autoridades para adelantar una investigación exhaustiva, que permita dar con los responsables de esta grave y lamentable afectación.

Desde que la MAPP/OEA abrió su oficina en Puerto Asís, hace más de 10 años, conoció de cerca a Marco y su historia. En ese entonces ya era un líder consumado, vocero departamental del Proceso Nacional de Garantías, delegado de una plataforma de Derechos Humanos y vocero nacional del Coordinador Nacional Agrario, una asociación que agrupa a miles de familias campesinas de la región, entre otras organizaciones.

Para quienes habitaban el corredor Puerto Vega – Teteyé, punto estratégico del Putumayo, Marco encarnaba el alma de su lucha. Siempre le apostó al diálogo y a la transformación productiva de los territorios afectados por la presencia de grupos armados ilegales y cultivos ilícitos.

Marco Rivadaneira particpó en varias jornadas de capacitación con la MAPP/OEA en el departamento.

Primero, al lado de las miles de familias cocaleras, acompañó las movilizaciones contra la erradicación forzada a mediados de los 2000. Luego, en tiempos del Acuerdo de Paz, contribuyó al diálogo entre su comunidad y la institucionalidad para transformar de forma pacífica y concertada el territorio.

Este espacio gestionado por Rivadeneira le permitió al gobierno conocer de primera mano las necesidades de más de siete veredas de Puerto Asís, que históricamente encontraron en el cultivo de hoja de coca la única salida a la difícil situación económica.

En medio de esta apuesta pacífica, a Marco Rivadeneira lo encontró la violencia. La MAPP/OEA reitera su condena y rechazo al asesinato, que no solo atenta contra la vida del querido líder, sino contra el tejido de una comunidad que le apuesta a la construcción de paz. También reitera su llamado a las autoridades para adelantar una investigación oportuna y exhaustiva, que permita dar con los responsables de esta grave y lamentable crimen..

Asimismo, extiende su profunda solidaridad a la familia, amigos y comunidad de Marco, y a quienes, como la Misión, tuvimos el inmenso privilegio de conocerlo.

Acción Comunal de Tumaco entrega propuestas para Plan de Desarrollo

La MAPP/OEA fue la única organización que acompañó la entrega de las propuestas. Se trata de la consolidación de dos años de un proceso organizativo territorial.

Tumaco es una de las zonas del país que representa los grandes retos que tiene Colombia para avanzar hacia el posconflicto. Presencia de cultivos de uso ilícito, de grupos armados organizados, falta de llegada de las instituciones del estado y un tejido social fracturado hacen que en este lugar se viva con fuerza el conflicto armado interno.

En medio de esta difícil situación, la sociedad civil ha resistido al abandono y a la violencia para encaminar acciones conjuntas que permitan mejorar la vida de las y los habitantes de esta zona del país. Tal es el caso de AsoJuntas, una organización con más de 50 años de experiencia en el país y que agrupa a la mayoría de liderazgos sociales de Colombia.

La Acción Comunal en Tumaco ha permitido resistir a la violencia y restablecer el tejido social. Fotos: Francisco Barreto

En Tumaco, y desde hace dos años, han trabajado de la mano de varias organizaciones no gubernamentales y de la MAPP/OEA para fortalecer sus estructuras, presentar proyectos productivos, mejorar sus conocimientos en temas legales nacionales e internacionales y sus herramientas para la incidencia en temas políticos y de Derechos Humanos.

Producto de este proceso, el pasado 16 de marzo AsoJuntas le entregó a las autoridades locales una serie de propuestas para incluir en el Plan de Desarrollo del municipio para el año 2020.  Propusieron, por ejemplo, fortalecer las casas locales de Justicia en todos sus temas, con énfasis en la labor de las y los conciliadores en equidad.

También le propusieron al gobierno local reactivar la biblioteca que quedaba en la Casa de la Cultura de Tumaco, así como implementar una red de bibliotecas móviles en el municipio. Finalmente, en temas de salud propusieron implementar la política de instituciones amigas de la mujer y la infancia (IAMI) y la estrategia de atención integral a las enfermedades prevalentes de la infancia.

Varias instituciones acompañaron la confección de las propuestas para el Plan de Desarrollo municipal 2020. Fotos: Francisco Barreto

La entrega de propuestas se hizo luego de socializar las ideas con varias organizaciones internacionales, incluidas Save the Children, Alianza por la Solidaridad, Misión de la ONU en Colombia, Consejo Noruego para los Refugiados y Médicos del Mundo. Sin embargo, la MAPP/OEA fue la única organización que acompañó la entrega de esta matriz al gobierno local.

Sin embargo, este proceso ha tenido decenas de obstáculos: la violencia también ha empañado esta articulación y el 17 de marzo del año pasado, hace algo más de un año, cobró la vida del líder social Argemiro López. López era un reconocido líder del Programa Nacional Integral de Sustitución de cultivos ilícitos (Pnis) y en el ataque resultaron heridas su esposa y su mamá.

En medio de la violencia, AsoJuntas sigue adelante en su procesos de fortalecimiento y capacitación. Fotos: Francisco Barreto

Por eso las comunidades de Tumaco piden que el gobierno local integre sus propuestas al Plan de Desarrollo y que más organizaciones e instituciones públicas se sumen a la articulación para fortalecer la acción comunal en su territorio.

“El diálogo es el medio para construir paz”: Consejo de Paz de Cesar

Miembros de esta organización asistieron al taller Construcción de paz, diálogo y resolución de conflictos que impartió la MAPP/OEA, en el marco del trabajo conjunto con la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y la gobernación del departamento.

El Consejo Nacional de Paz nació hace más de 20 años como un mecanismo de la sociedad civil para impulsar, apoyar y monitorear las políticas de paz del gobierno colombiano. Desde entonces, y particularmente luego la firma de los Acuerdos de Paz con las antiguas Farc, este mecanismo ha cobrado especial importanica en los lugares más azotados por el conflicto armado y la inequidad en el país.

El departamento del Cesar es uno de ellos. Desde el año pasado funciona el Consejo departamental de Paz, Reconciliación y Convivencia, conformado por miembros de diferentes sectores de la sociedad civil que vienen trabajando en evaluar la implementación de los Acuerdos y en monitorear las políticas de convivencia, diálogo, reconciliación y no repetición.

Como parte de este proceso de consolidación de los Consejos de Paz, la MAPP/OEA realizó un taller de fortalecimiento de capacidades para el diálogo con estas consejeras y consejeros en Valledupar. Durante dos días, funcionarios de la Misión compartieron contenido teórico y experiencias prácticas con las y los participantes. ¿Qué es un conflicto? ¿cómo se deriva una conflictividad social en una crisis? ¿qué hacer para prevenirlo? Fueron algunas de las preguntas que surgieron durante la actividad.

Imágenes del taller impartido por la MAPP/OEA a Consejeras y Consejeros de Paz en Cesar.

“En sociedades afectadas por el conflicto armado y la violencia, el diálogo es el valor, el objetivo y la metodología que puede ayudar a abordar situaciones difíciles, generar participación responsable y tomar decisiones que permitan acuerdos sostenibles”, señaló Herbert Ortega, coordinador del área de Fortalecimiento de Capacidades de la MAPP/OEA.

Al taller asistieron líderes campesinos, representantes de los pueblos indígenas, de las organizaciones de mujeres, de los sindicatos y otros sectores que integran el Consejo Departamental de Paz del Cesar. Además de ellos, estuvieron presentes las y los funcionarios de la Oficina de Paz de la Gobernación, quienes tienen el reto de seguir impulsando las políticas de implementación de los Acuerdos durante los próximos cuatro años.

Imágenes del taller impartido por la MAPP/OEA a Consejeras y Consejeros de Paz en Cesar.

Las y los asistentes valoraron la experiencia, pues consideran que mezcló contenidos teóricos con ejercicios prácticos que permitieron aterrizar las definiciones en casos específicos. “Estos espacios son importantes porque estos Consejos van a ayudar a que nuestro departamento sea un lugar de Paz”, señaló al término del taller Juana Pacheco, asesora de la Oficina de Paz del Cesar.

El reto a partir de ahora es replicar estas capacidades en los Consejo Municipales de Paz, y seguir fortaleciendo la red de constructoras y constructores de reconciliación en el departamento.

Mujeres del Valle del Cauca fortalecen sus capacidades en enfoque de Género para la Paz

Mujeres de Cali, Buenaventura, Florida y Pradera asistieron a talleres de formación en los que conocieron, de primera mano, avances y restos de la implementación de los Acuerdos de Paz.

El enfoque de género fue una de las mayores victorias de las organizaciones de mujeres en los Acuerdos de Paz celebrados entre el gobierno colombiano y la extinta guerrilla de las Farc. Gracias a la lucha de decenas de organizaciones, ese texto reconoce que las mujeres sufrieron afectaciones diferentes a los hombres en el marco del conflicto armado interno y que, por tanto, deben ser reparadas de manera específica.

Tres años después de la firma de esos Acuerdos, la MAPP/OEA acompañó a la Instancia Especial de Mujeres para el Enfoque de Género en la Paz en cuatro eventos realizados en el Valle del Cauca, donde más de 200 lideresas sociales y víctimas de la violencia recibieron de parte del instituto Kroc un informe sobre los avances en la implementación de los Acuerdos de Paz.

Uno a uno, el instituto Kroc y las mujeres asistentes analizaron los puntos de la agenda negociada en La Habana, para entender los alcances de cada acuerdo y el estado de la implementación. Allí descubrieron, por ejemplo, que en el tema de género se ha avanzado en la creación de los marcos, normas, protocolos y la reinstalación de la propia Instancia Especial; pero ha habido muy escasos avances en cuanto a la implementación en territorio de las medidas especiales y transversales de género en cada uno de los 6 puntos del acuerdo. 

Las mujeres plantearon varias preocupaciones respecto a la implementación de los Acuerdos: le pidieron al instituto Kroc a profundizar la mirada territorial de los avances y retos de este proceso, puesto que no se sienten representadas en los informes. Además, se mostraron más interesadas en revisar análisis cuantitativos de la implementación del Acuerdo, más que en observar los porcentajes cuantitativos.

Tras discutir los temas en grupos de trabajo, las mujeres de los cuatro municipios coincidieron en reconocer el bajo conocimiento que tienen frente a las acciones de implementación del Acuerdo de Paz y su poca participación en las entidades del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición.

Sin embargo, las lideresas sociales reconocieron el trabajo de la MAPP-OEA y de otros organismos internacionales para vincular el tema de género a las agendas locales y por trabajar con las mujeres de comunidades étnicas.

Finalmente, más allá de los avances y restos en implementar los puntos de la agenda negociada, las mujeres del Valle del Cauca claman por la no repetición. Muchas de ellas denuncian la presencia de grupos armados ilegales en la región, así como afectaciones a la vida de sus comunidades. Para ellas, sin garantizar la vida es imposible avanzar hacia la paz duradera.

Mujeres que gobiernan: cuatro experiencias de liderazgo político

Dos gobernadoras de departamento, una gobernadora indígena y una presidenta de Consejo Comunitario nos cuentan su experiencia ejerciendo el poder local. Retos, aprendizajes y desafíos para las mujeres que ocupan y aspiran a cargos de poder en Colombia.

La paridad en política sigue siendo una deuda del Estado colombiano con las mujeres. A pesar de que existe una legislación que promueve la participación femenina en instancias de poder, solo el 12% de las alcaldías y el 17% de los puestos en consejos municipales están ocupados por mujeres.

Por eso, en el marco de la “Estrategia de acompañamiento a la agenda de género y derechos humanos de las mujeres en la paz territorial” liderada por la MAPP/OEA, resaltamos cuatro experiencias de mujeres que gobiernan.

Se trata de Dilian Francisca Toro, Gobernadora del Valle; María Fernanda Cruz Samboní, presidenta del Consejo Comunitario  de la vereda Varejonal, en el corregimiento Guachinte (Jamundí – Valle del Cauca); María Yalanda Campo, Gobernadora Misak del Cabildo Nu Pachick Chack, ubicado en la ciudad de Cali; y Sorrel Parisa Aroca Rodríguez, Gobernadora de Putumayo. Ellas nos cuentan cómo fue su experiencia de mandato, su relación con los medios de comunicación, experiencias de discriminación asociadas al hecho de ser mujeres y la importancia de las mujeres en la construcción de paz.

Sorrel Parisa Aroca Rodríguez – Gobernadora de Putumayo.

María Fernanda Cruz Samboní – Presidenta del Consejo Comunitario  de la vereda Varejonal, en el corregimiento Guachinte, Jamundí.

María Yalanda Campo – Gobernadora Misak del Cabildo Nu Pachick Chack, Cali.

Dilian Francisca Toro – Gobernadora del Valle del Cauca.

Guardia Indígena de Chocó le apuesta a fortalecer sus capacidades en Derechos Humanos

Durante cuatro días, la MAPP/OEA y la ONIC contribuyeron al fortalecimiento a la Guardia de 7 comunidades del Resguardo Jurubirá Chori, en el Alto Baudó chocoano.

Decenas de comunidades indígenas del Chocó sufren los impactos del conflicto. Los enfrentamientos entre grupos armados, el reclutamiento forzado y otras afectaciones son recurrentes en poblaciones como el Resguardo Indígena Jurubirá Chori, ubicado en el municipio Alto Baudó, a ocho horas en lancha deQuibdó, la capital del departamento.

La Guardia, un mecanismo que hace parte de la Jurisdicción Especial Indígena, se ha convertido en una herramienta para evitar que niñas y niños engrosen las filas de los grupos armados ilegales. Además, ingresar a la Guardia significa para muchas y muchos de ellos encontrar sentido de pertenencia dentro de su territorio. Por eso es común ver grupos de menores que, chaleco y bastón en mano, patrullan las calles del Resguardo fungiendo de protectores del medio ambiente.

Niños entre 9 y 18 años componen la mayoría de la Guardia Indígena en este lugar.

Hasta allí, luego de dos días de viaje, llegaron funcionarias y funcionarios de la MAPP/OEA y de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC). Como parte del proceso de fortalecimiento de la Justicia Especial Indígena, realizaronun taller regional al que asistieron más de 150 mujeres y hombres de la región.

“El encuentro fue histórico, pues era la primera vez que la ONIC llegaba a este territorio”, señala una funcionaria del área de Justicia de la MAPP/OEA. Las y los asistentes escucharon atentamente al Coordinador Nacional de Guardias Indígenas, Lucho Acosta, quien les contó la historia de la resistencia de los pueblos ancestrales y habló de los valores de la Guardia Indígena.

Saber curar, tener una fuerte relación con la tierra, reconocer la importancia del poder colectivo, tener capacidad de diálogo y negociación, conocer las leyes, reclamar derechos y afinar la capacidad organizativa son, para la ONIC, las cualidades de los miembros de la Guardia.

La MAPP/OEA se vinculó al evento con una discusión sobre la Jurisdicción Especial Indígena. Los equipos regional y temático de la MAPP/OEA  dialogaron con los asistentes sobre los mecanismos que dieron vida a la figura de la Guardia Indígena, las funciones y límites de este sistema de protección, y la importancia de conocer los alcances de la legislación nacional en términos de Derechos Humanos.

Con una calle de honor, la comunidad recibió a los equipos de la ONIC y la MAPP/OEA.

Las discusiones teóricas se mezclaron con juegos de roles y dinámicas lúdicas, donde asistentes y talleristas pusieron en práctica los conceptos dialogados. Luego de discutir sobre las formas de gobierno propio en Colombia, los miembros de la Guardia personalizaron sus bastones de 4 metros y una autoridad armonizó con un ritual estos artefactos.

“La idea de estos talleres es fortalecer las capacidades de la Guardia Indígena para que puedan contener las afectaciones de los actores armados. Además, queremos dejar el mensaje de que este mecanismo de protección también sirve para prevenir delitos como el reclutamiento”, señaló la funcionaria.

Lucha contra la impunidad, uno de los retos para proteger los liderazgos sociales

En el Día Internacional de los Derechos Humanos, la Misión acompañó varios eventos regionales en los que reiteró su reconocimiento a la labor de las defensoras y defensores de Derechos Humanos en los territorios.

Desde el año 2009, la MAPP/OEA comenzó a monitorear y a alertar sobre una realidad que, lamentablemente, hoy se mantiene: miles de defensoras y defensores de Derechos Humanos en Colombia son amenazados, desplazados y asesinados en los territorios debido a su rol de liderazgo.

La Misión ha acompañado de cerca los esfuerzos de comunidades e instituciones, a través de iniciativas,acciones y mecanismos, para proteger a los liderazgos sociales.

En el Día Internacional de los Derechos Humanos, el Jefe de Misión Roberto Menéndez participó en la Presentación marco de política pública de protección integral y garantías para líderes sociales, comunales, periodistas y defensores de DD.HH., un evento organizado por el Ministerio del Interior. Allí destacó que los desafíos que existen para articular la política pública con las realidades de los territorios.

Señaló que algunos retos radican en “interpretar las particularidades de los diversos liderazgos y las dinámicas de las zonas”, coordinar instancias existentes, e involucrar de forma activa a las poblaciones afectadas, a las autoridades etnico-territoriales y a las instituciones locales.

El Jefe de la Misión en Colombia resaltó la importancia de conocer la naturaleza de los liderazgos en los territorios.

El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, quien también estuvo presente en el evento, insistió en la importancia de implementar “mecanismos de prevención, protección y no repetición en los territorios, ante las complejas condiciones a las que se enfrentan las lideresas, líderes y defensores de derechos humanos”, y enfatizó en “la lucha contra la impunidad, así como la oportuna y adecuada administración de justicia, juega un rol fundamental frente a las problemáticas”.

El Secretario General de la OEA instó al Estado colombiano a luchar contra la impunidad en los crímenes contra defensoras y defensores de DDHH en Colombia.

De igual manera, el área de Justicia de la MAPP/OEA participó del foro organizado por la revista Semana “Defender a los Defensores”. Allí recomendó sobre la necesidad de romper los paradigmas de investigación en la lucha contra la impunidad; es decir, enfocarse en el análisis y construcción de contextos y en la lucha por el desmantelamiento de estructuras criminales, más que en las capturas individuales de posibles victimarios.

“Desmantelar estructuras y no buscar capturas individuales”, fue uno de los mensajes del área de Justicia de la MAPP/OEA en Cartagena.

Además, la Misión señaló la importancia de arropar los liderazgos medioambientales e identificar defensores y defensoras que se vinculan al Sistema Integral de Verdad, Justicia y Reparación a través de la presentación de informes ente la Jurisdicción Especial para la Paz y la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad.

San Andrés de Cuerquita, en Antioquia, también conmemoró el Día Internacional de los Derechos Humanos.

A nivel regional, la Misión acompañó diferentes eventos de conmemoración en Cali, Putumayo, Caucasia, Pasto, Antioquia y Popayán. Con esto, la MAPP/OEA reafirma su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos en Colombia y sigue acompañando a las víctimas de la violencia al acceso a la verdad, la justicia y la reparación.

Las Mujeres del San Juan apuestan por más hechos de paz en sus territorios

Participaron en un taller de fortalecimiento de capacidades para seguir liderando la agenda de mujeres y paz en el Chocó.

Sesenta mujeres de los Consejos Comunitarios Locales de ACADESAN (Consejo Comunitario General del San Juan), participaron en el primer taller de fortalecimiento de capacidades para la democracia y la Paz Territorial. Dicho taller fue liderado por la MAPP/OEA, en articulación con la junta directiva de ACADESAN, la Universidad Tecnológica del Chocó, la representación regional de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y la organización ‘Reconciliación, Convivencia y Paz para la Garantía de los Derechos en el Chocó’.

En este espacio, ACADESAN presentó los ejes del Plan de Etnodesarrollo 2020-2040, dentro de los que se destaca: equidad de género e inclusión, educación y desarrollo étnico- territorial, así como la creación de la Comisión de Género como instancia garante de la participación de las mujeres en la toma de decisiones colectivas.

Las mujeres del San Juan, en el Chocó, quieren seguir liderando la agenda de género y paz en sus territorios.

Así mismo, las mujeres intercambiaron ideas alrededor de cómo pueden fortalecer sus capacidades de incidencia en la implementación de la Política Pública de Género en el departamento del Chocó, mediante una participación más proactiva en espacios como los Consejos Municipales de Paz, Convivencia y Reconciliación y, al interior de los Consejos Comunitarios Mayores.

La delegada regional de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz destacó la importancia de los Consejos (Departamental y Municipales) de Paz, Reconciliación y Convivencia, como un espacio para dinamizar procesos participativos que permitan a los territorios generar propuestas de reconstrucción del tejido social y mejora de la convivencia en las comunidades.

De igual forma, la delegada de la Universidad Tecnológica del Chocó planteó la necesidad de pensar los procesos de empoderamiento de las mujeres en lo público desde la ruralidad y la cultura, haciendo énfasis en que la incidencia inmediata comienza con la participación en la formulación de los Planes de Desarrollo Municipales y en la implementación de los compromisos del Plan de Acción de Transformación Regional del Programa de Desarrollo con Enfoque Étnico Territorial PDET Chocó.

La alianza entre la MAPP/OEA y la Embajada de Suecia ha permitido que decenas de mujeres del Chocó fortalezcan sus capacidades de liderazgo.

Finalmente, las participantes y entidades convocadas, en el marco del “Diálogo por la Paz”, celebraron los 15 años de presencia de la MAPP/OEA en Colombia, reconociendo el papel que juega la Misión, mediante el monitoreo de las diferentes dinámicas territoriales que registran los territorios, con énfasis en afectaciones a la población civil, así como el acompañamiento a las distintas iniciativas de la sociedad civil, trabajando por la construcción y consolidación de más hechos de paz que permitan garantizar un mejor desarrollo comunitario.

La Embajada de Suecia y la MAPP/OEA siguen trabajando por la amplificación y diversificación de la vocería y liderazgo de mujeres rurales en las agendas de género y paz.

Red de Alcaldesas: fortalecimiento de la participación y gobernanza local de mujeres

Sólo el 12% de los municipios del país son gobernados por mujeres, persistiendo las brechas y barreras en su participación y gobierno.

Como parte de la “Estrategia de acompañamiento a la agenda de género y derechos humanos de las mujeres en la paz territorial”, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz (MAPP/OEA) y la Embajada de Suecia definieron como una de sus líneas prioritarias, el fortalecimiento a la gobernabilidad y gobernanza local con enfoque de género y paz.

A través de una alianza con la Red de Alcaldesas por la Democracia y la Paz de la Federación Colombiana de Municipios (FCM), se logró impactar a 4.000 mujeres de 50 municipios, incluyendo 60 alcaldesas.

Como parte de los logros alcanzados con esta iniciativa, destaca la construcción participativa  de 4 políticas públicas de mujeres en los municipios de Alto Baudó, Bolívar, El Doncello y La Paz. Así como la  actualización participativa de las políticas públicas municipales de mujeres y equidad de género en Cáceres, Medio San Juan y Tarazá.

A través de estos ejercicios, se posibilitó la creación de redes e intercambio de experiencias a nivel regional y la calidad técnica de las políticas. De igual forma, se logró la instalación de consejos municipales de mujeres y otros mecanismos orientados a facilitar su participación política y empoderamiento local.

Finalmente, con el fin de incentivar la participación política de las mujeres, se desarrolló un curso virtual dirigido a mandatarias electas, directivas, funcionarias públicas y lideresas de organizaciones sociales y comunitarias.

A través de ello, fueron capacitadas 60 lideresas en temas de enfoque de género, participación política y liderazgo, como parte de una alianza entre la Federación Colombiana de Municipios (FCM), la Escuela de Administración de Negociación (EAN), la MAPP/OEA y la Embajada de Suecia.

Conoce más de la experiencia de tres alcaldesas que hicieron parte de esta iniciativa: