Autoridades indígenas comparten con magistrados JEP visiones reparadoras y restaurativas de sus sistemas

Con el fin de dar a conocer las buenas practicas de las justicias propias de los pueblos indígenas, que a su vez pueden ser planteadas como ejemplos para el nuevo mecanismo de justicia transicional que tiene previsto emitir decisiones con la mayor función restaurativa y reparadora del daño causado, el 18 de octubre se llevó a cabo el conversatorio “Los Aprendizajes de la Jurisdicción Especial Indígena (JEI) en materia de reparación, aplicables en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP)”.

El encuentro fue organizado en Bogotá conjuntamente por la MAPP-OEA y el Programa de Apoyo a la Construcción de Paz, ProPaz, de la Cooperación Alemana  (GIZ).

En el encuentro, los representantes indígenas de distintas comunidades presentaron los fundamentos de la justicia propia de sus pueblos, enfatizando en las medidas correctivas a los errores o conductas reprochables. Sin desconocer las diferencias entre los sistemas de justicia de cada pueblo, se evidenció que en general los pueblos ancestrales tienen un concepto de justicia que es intrínsecamente restaurativa y reparadora.

En este contexto, se conoció que las personas que cometen conductas reprochables no son considerados como victimarios sujetos de castigo, sino sujetos de sanación o curación; un factor denominador de estas justicias es el procurar buscar las raíces del problema para atacarlas y así evitar la repetición.

Los métodos como introspección, autoconocimiento y verdad para lograr la limpieza espiritual juegan un rol importante en estas justicias. La venganza y resentimiento son calificadas como cargas que causan más daño a las víctimas y sus familiares, por lo que el perdón se resalta como una forma de liberación. Por su parte, las infracciones son contempladas no solamente como una falla de las personas que las cometen, sino también como un problema que interesa a toda la comunidad, así que se busca generar compromisos individuales, familiares y comunitarios para resolverlo.

Por  otra parte, estas justicias  intentan crear espacios de diálogo y reconciliación entre el ofensor, los ofendidos y los demás miembros de la comunidad con el fin de restablecer el equilibrio que el error rompió. Agotados los pasos previos como consejos o llamados de atención, y dependiendo de la gravedad del error, también se dispone de medidas correctivas como reflexiones en sitios de meditación, trabajo comunitario y la transferencia de los bienes del ofensor a los herederos de las víctimas, entre otros.

El conversatorio fue moderado por Daniel Millares, coordinador del Área de Justicia Transicional de la MAPP-OEA y Claudia López Díaz, asesora en Justicia Transicional del Programa ProPaz de GIZ.

Además, contó con la intervención de Dra. Belkis Izquierdo, magistrada Auxiliar del Consejo Superior de la Judicatura, y con las  ponencias del taita Álvaro Morales Tombé, Ex Gobernador del Resguardo Guambia y representante del Pueblo Indígena Misak de Silvia, Cauca Luis Guillermo Izquierdo Torres, mamo y representante del Pueblo Indígena Arhuaco de Pueblo Bello, Cesar; Augusto Falcón Pérez, presidente de la Asociación de los Cabildos Indígenas del Trapecio Amazónico y representante del Pueblo Indígena Tikuna de Leticia, Amazonas; y Wilder Albeiro Guegia Secue, médico tradicional y representante del Pueblo Indígena Nasa de Buenos Aires, Cauca.

La MAPP/OEA continuará organizando estos espacios con el fin de dar a conocer valores, mecanismos y formas de justicia de los pueblos indígenas, que no sólo aporten a la implementación de esquemas de Justicia Transicional, sino a escenarios de administración de justicia ordinaria en procura de el fortalecimiento de una política criminal en clave de posconflicto.